Proyecto de cooperación de Fundación SAMU en Burundi.

Fundación SAMU amplía sus fronteras

Fundación SAMU no tiene fronteras. Una mayor vocación internacional, la consolidación de la entidad como referente en el ámbito de la ayuda humanitaria y su irrupción como agente para el desarrollo global han sido tres de los grandes hitos de la organización que han marcado 2024. Durante este año, Fundación SAMU ha ampliado su alcance y ha reforzado alianzas estratégicas en los países donde opera. Este esfuerzo ha estado enmarcado dentro de la Estrategia Institucional de Cooperación Internacional para el Desarrollo 2024-2026, una hoja de ruta que combina la experiencia acumulada por Fundación SAMU en España con la adaptación a las necesidades locales de los países del sur global.

A lo largo del año que acaba de concluir, Fundación SAMU, a través de su área de Cooperación Internacional, Acción Humanitaria y Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global, ha formalizado convenios con siete nuevas organizaciones locales en Bolivia (Cáritas Bolivia y Cáritas Coroico), Colombia (Agroverde y Corporación Infancia y Desarrollo) y Marruecos (Asociación Alkaram, Asociación Tadamón y Fundación Alto Atlas). Estas siete nuevas alianzas han permitido que SAMU amplíe su red de colaboración a un total de 12 socios estratégicos. También se han diversificado las áreas de intervención y se han consolidado proyectos centrados en sectores como el agua y saneamiento, la atención a personas con discapacidad, la educación y la formación para la empleabilidad.

Un hito significativo fue la primera reunión de directores de contrapartes locales, celebrada en junio de 2024. En este encuentro, las organizaciones compartieron prioridades estratégicas y acordaron líneas de acción conjunta para 2025, consolidando una visión integral y colaborativa que refuerza el compromiso de Fundación SAMU con el desarrollo sostenible.

Marruecos, Bolivia y Colombia

En Marruecos, Fundación SAMU ha liderado proyectos clave para mejorar las condiciones de vida de las comunidades más vulnerables. Entre ellos, destaca la restauración de sistemas de agua en las comunidades afectadas por el terremoto de 2023 en el Atlas. Este proyecto, en colaboración con la High Atlas Foundation, combina la rehabilitación de infraestructuras con la implementación de tecnologías sostenibles de riego, beneficiando directamente a más de 900 personas.

En Bolivia, se han llevado a cabo iniciativas centradas en la atención a personas con discapacidad. En el Hogar San José, por ejemplo, se ha mejorado la calidad de los servicios de fisioterapia y terapia respiratoria mediante la adquisición de equipamiento especializado y la capacitación del personal. Estas acciones, respaldadas por financiadores como la Diputación de Huesca y el Ayuntamiento de La Rinconada, han impactado positivamente en la calidad de vida de más de 50 niños y jóvenes con discapacidades.

Y en Colombia, el proyecto Medios de Vida para Salir Adelante ha fortalecido las capacidades de jóvenes y adultos víctimas del conflicto armado en el Vichada. Este programa ha combinado formación técnica y herramientas para la empleabilidad, promoviendo la integración económica y social de las personas beneficiarias.

Otro de los proyectos llevado a cabo ha sido la dotación de bancos escolares a la comunidad de Giheta, en Burundi, con el objetivo de mejorar las condiciones educativas en este país. Este proyecto, realizado en colaboración con la organización local Global Development Community Burundi (GDCB), representa un paso significativo hacia la creación de un entorno de aprendizaje más adecuado y cómodo para los estudiantes.

Dentro de España, Fundación SAMU ha llevado a cabo diversas iniciativas de sensibilización que han permitido acercar la realidad de los países en desarrollo a la población local. En colaboración con sus delegaciones en Andalucía, Aragón, La Rioja, Islas Canarias, Islas Baleares, Madrid y Castilla La Mancha, la organización ha promovido espacios de reflexión como el Café Mundial Discapacidad Sin Fronteras y ha desarrollado actividades como La Barca de Hanielle o Ciudadanía Global: Conociendo Nuestra Vecindad – Polígono Norte. Estas iniciativas han alcanzado a más de 600 personas, entre estudiantes y adultos, promoviendo valores de solidaridad y compromiso con el cambio social.

El equipo del área de Cooperación Internacional y Acción Humanitaria, formado por 14 personas, se propuso duplicar la captación de fondos respecto a 2023, un objetivo que ha superado con éxito. En 2024, se presentaron 27 proyectos a convocatorias de subvenciones (17 más que en 2023), de los cuales seis ya han sido aprobados y se encuentran en ejecución junto con otros cuatro que comenzaron a ejecutarse en 2023. Esta capacidad para formular y gestionar proyectos refleja el compromiso de Fundación SAMU con la transparencia y la calidad técnica en cada una de sus intervenciones.

Entre los proyectos financiados, destaca el apoyo al Gobierno Municipal de La Paz en Bolivia, fortaleciendo las capacidades de respuesta de los cuerpos de bomberos voluntarios mediante equipamiento y formación. En Marruecos, otro proyecto ha centrado sus esfuerzos en el fortalecimiento del rol de las cuidadoras de personas con discapacidad, promoviendo un enfoque corresponsable en los cuidados.

Fundación SAMU contó en 2024 con 309.746 euros en subvenciones, el 93,84% del total solicitado, para el desarrollo de 10 proyectos Ahora, está a la espera de la resolución de otros 13 proyectos, para los cuales se han solicitado subvenciones por un valor total de 5.827.999 euros.

La entidad encara 2025 con el desafío de consolidar su presencia en los países priorizados, estableciendo nuevas alianzas y delegando personal expatriado en América del Sur. Asimismo, se espera un crecimiento del 30% en la captación de fondos, lo que permitirá ampliar el alcance y el impacto de sus proyectos.

En el ámbito interno, la organización trabajará en un sistema de mejora continua que articule las intervenciones internacionales con las acciones sociales en España. Este enfoque busca reforzar la solidaridad global, tal como establece la Agenda 2030, asegurando que las acciones de Fundación SAMU sigan colocando a las personas en el centro de su misión.

Programa de Proyectos Integrales para la inserción Laboral (T-Acompañamos)

El programa T-Acompañamos forma a más de cien personas

Se ha cumplido un año del desembarco de Fundación SAMU en el ámbito de empleo en la provincia de Huelva a través del Programa de Proyectos Integrales para la inserción Laboral (T-Acompañamos), cofinanciado por el Fondo Social Europeo y el Servicio Andaluz de Empleo, organismo dependiente de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía. Durante este tiempo se han formado a unas cien personas pertenecientes a colectivos vulnerables en diversas competencias técnicas relativas a profesiones de diversos sectores.

En diciembre finalizaron tres acciones formativas de capacitación, como son Manipulación de mariscos (50 horas), Carnicería (75 horas) y Manipulación de frutos rojos y aplicación de productos fitosanitarios (50 horas). En ellas, los participantes aprendieron a manipular y calibrar mariscos, a elaborar y preparar productos cárnicos frescos, a realizar la trazabilidad de productos cárnicos industriales y el mantenimiento y aplicación de productos fitosanitarios, entre otras.

Las personas beneficiarias de estas acciones se encuentran ya en la segunda fase del programa, en la que están recibiendo orientaciones tanto individuales como grupales centradas en la mejora de su empleabilidad, la preparación para la superación de procesos de selección, el conocimiento de los recursos y las empresas de su sector de actividad y la preparación para su inserción en el mercado laboral onubense.

Asimismo, el equipo técnico se encuentra prospectando y contactando con empresas, buscando mejorar las posibilidades de inserción a través de la intermediación y la colaboración con aquellas con necesidades de contratación.

Programa de Inserción Laboral y Social para Personas Sin Hogar

Talleres para la inclusión y el disfrute de personas sin hogar

Los usuarios del Programa de Inserción Laboral y Social para Personas Sin Hogar, gestionado por Fundación SAMU en la provincia de Huelva y subvencionado por la Junta de Andalucía y por Fondos Europeos, pudieron disfrutar en diciembre de un taller de convivencia realizado por Celia Barjola Peña, voluntaria en las actividades de ocio y tiempo libre impartidas por este programa.

El encuentro tuvo lugar en el Parque Moret, el pulmón verde de Huelva. Este es uno de los lugares más significativos de la capital onubense por su situación estratégica y por considerarse un auténtico espacio natural dentro de la urbe.

Este espacio es un recurso fundamental y privilegiado, donde los beneficiarios del programa pueden disfrutar de una propuesta de ocio inclusivo en el entorno.

Bajo el lema Camina con firmeza, tu mochila es tu fuerza, el puente tu desafío y el faro tu guía, las personas asistentes pudieron realizar diferentes actividades grupales diseñadas para la inclusión y el disfrute.

El objetivo de esta jornada consistió en fomentar la resolución de problemas de forma conjunta, haciendo ver que cualquier reto, sea favorable o no, puede entenderse como una oportunidad de mejora que nos permite avanzar en las metas y objetivos que nos propongamos y de afrontar nuevos desafíos.
La cohesión de grupo y el trabajo en equipo fueron elementos fundamentales para motivar a los participantes a alcanzar objetivos personales y colectivos.

La celebración no solo brindó a los participantes la oportunidad de disfrutar de un día lleno de diversión, sino que también les permitió compartir experiencias y estrechar lazos entre ellos.

Esta convivencia ha sido el resultado de un compromiso por parte del voluntariado que, sin duda alguna, mejora la calidad del servicio prestado, provocando un impacto positivo en la motivación laboral y en la satisfacción personal de los usuarios atendidos.

Programa de Inserción Laboral y Social para Personas Sin Hogar de Huelva

Navidades interculturales en Huelva

La Navidad puede representar una de las épocas más difíciles del año para las personas que carecen de un hogar, ya que son fechas señaladas para celebrar de forma especial, bajo el calor de la familia y el cariño de las personas más allegadas.

Los profesionales que conforman el equipo de trabajo del Programa de Inserción Laboral y Social para Personas Sin Hogar de Huelva (gestionado por Fundación SAMU y subvencionado por la Junta de Andalucía y por Fondos Europeos) se encargaron de amenizar estos días tan especiales con un ambiente navideño. Para ello, organizaron una programación de actividades navideñas donde las personas atendidas en el recurso participaron de forma activa en diferentes talleres de cocina con el fin de elaborar un desayuno solidario, que posteriormente pudieron degustar en la sede del programa.

Entre crepes, churros, chocolate y villancicos. los usuarios del recurso disfrutaron del encuentro programado y despidieron el año 2024 sonriendo y compartiendo.

La multiculturalidad enriqueció el espacio y provocó un intercambio de experiencias, donde los usuarios pudieron descubrir las diferentes perspectivas que existen en cada país en torno a la celebración de la Navidad.

El objetivo de este acercamiento consistió en proporcionar compañía y apoyo a los usuarios atendidos, sobre todo en esta época en la que la mayoría de ellos echan de menos a algún familiar. La cohesión de grupo y el trabajo en equipo fueron elementos fundamentales en esta ocasión.

Este tipo de iniciativas tiene un impacto positivo en los usuarios del programa, algo que se ve reflejado en sus caras de ilusión y agradecimiento: “Gracias a vosotros encontré una razón para seguir luchando”, “Vosotros siempre seréis mi familia” o “Llegasteis para salvarme” son algunas de las palabras que los usuarios quisieron compartir en una de las dinámicas grupales para agradecer la ayuda que reciben y que, sin duda alguna, dotan de sentido, éxito y satisfacción la labor profesional, que desarrollan los profesionales con este colectivo.

El Hogar San José, en Bolivia, ha recibido recientemente un valioso equipamiento para su sala de fisioterapia financiado por la Diputación de Huesca.

La solidaridad transforma vidas en el Hogar San José de Bolivia

El Hogar San José, ubicado en el municipio de Warnes, en Bolivia, ha recibido recientemente un valioso equipamiento para su sala de fisioterapia financiado por la Diputación de Huesca. De este equipamiento se beneficiarán los 53 niños y niñas con discapacidad que atiende el centro, de los cuales 33 se encuentran en acogida y 20 acuden al centro de día. La donación incluye una variedad de dispositivos y herramientas diseñadas para mejorar la calidad de vida y la movilidad de los menores, así como el servicio de una fisioterapeuta contratada específicamente para este fin.

El nuevo equipamiento incluye masajeadores musculares con cinco cabezales, bicicletas estáticas, una caminadora eléctrica, una rueda digital de hombro, una escalera con rampa, barandas de pared de tubo inoxidable, sillas de ruedas con poza brazo y piernera elevable, sistemas de alimentación ininterrumpida, espejos, cojines antiescaras, andadores con asiento y canastilla, un electroestimulador de cuatro canales, colchones de aire, calentadores de compresas, plataformas vibratorias, collares cervicales, conos con huecos, varillas de PVC, sets para manos, pelotas tipo pepino, pesas de arena, moletes con pesas, platillos de equilibrio, bandas elásticas y extensores para dedos. Con ello se espera que, hasta junio de este año, las personas usuarias alcancen una mejora del 30% en la fuerza muscular y un 25% en la función motora.

«El nuevo equipamiento de fisioterapia ha transformado nuestra capacidad para atender a los niños y niñas con discapacidad. Antes, nos enfrentábamos a limitaciones significativas debido a la falta de recursos adecuados. Ahora, podemos ofrecer terapias más efectivas y personalizadas, lo que ha mejorado notablemente el bienestar de nuestros pequeños. Los niños están encantados y sus familias están profundamente agradecidas», destaca Yanine Montero, directora del Hogar San José, centro con el que Fundación SAMU colabora desde 2020. «Contar con estas herramientas avanzadas nos permite abordar una amplia gama de necesidades terapéuticas. Hemos visto mejoras significativas en la movilidad y la independencia de los niños en un corto período de tiempo. Este equipamiento no solo facilita nuestro trabajo, sino que también motiva a los niños a participar activamente en sus terapias. Es un cambio positivo que todos hemos recibido con gran entusiasmo», añade la fisioterapeuta contratada, Deysi N. Céspedes.

El Hogar San José ha capacitado a su personal en el uso adecuado de los dispositivos para garantizar su mantenimiento. Para este plan cuenta con el apoyo del Centro Potenciales, de Santa Cruz de la Sierra, colaborador permanente del centro.

SAMU First Response asiste a las víctimas de los incendios de Los Ángeles

SAMU First Response asiste a las víctimas de los incendios de Los Ángeles

En respuesta a los devastadores incendios que han arrasado con Los Ángeles, SAMU First Response, una organización sin fines de lucro con sede en Washington, D.C. y Maryland, ha desplegado su equipo especializado de primera respuesta a Los Ángeles, California. Este equipo ha trabajado en el terreno durante las últimas semanas brindando ayuda a quienes han perdido sus hogares y necesitan apoyo urgente.

«Nuestro equipo ha estado trabajando incansablemente para asistir a las víctimas, atendiendo sus necesidades inmediatas mientras se aseguran de que reciban el apoyo necesario para recuperarse de este desastre», afirmó Derick Alegría, coordinador de esta misión especial.

Lo que hace que esta misión sea especialmente significativa es el equipo bilingüe de SAMU First Response, que ha sido de gran utilidad para asistir a los migrantes de habla hispana que han sido víctimas de estos devastadores incendios. Al superar las barreras del idioma, el equipo garantiza que los migrantes y otros grupos vulnerables reciban los recursos y la asistencia que necesitan.

A través de colaboraciones con organizaciones sin fines de lucro locales, SAMU First Response ha ampliado su alcance, ayudando directamente a las personas más afectadas por esta crisis. «Esta misión en Los Ángeles es particularmente significativa, no solo porque buscamos ayudar a las víctimas de los incendios, sino también porque estamos abordando las necesidades de comunidades diversas que han sido gravemente impactados. Estamos comprometidos a marcar una diferencia significativa en las vidas de quienes más lo necesitan», agregó Alegría.

Durante estas intensas semanas de trabajo, el equipo de SAMU First Response ha proporcionado asistencia crucial, como colchones limpios y nuevos para las personas que ya no tienen un hogar al que regresar, mochilas con kits de higiene para mantener la dignidad y la salud, agua potable para garantizar el acceso a agua limpia, y ropa limpia para hombres y mujeres.

«Nuestra misión es salvar vidas y empoderar a comunidades vulnerables. Esta semana, la dedicación de nuestro equipo quedó demostrada cuando realizamos una maniobra de RCP que salvó la vida de una persona que estaba al borde de la muerte. Esto subraya la urgencia e importancia de nuestros esfuerzos en el terreno», destacó Alegría.

SAMU First Response sigue comprometido con salvar vidas y apoyar a comunidades en crisis. A medida que evoluciona la situación, la organización continuará brindando la asistencia necesaria. Invitamos a todos aquellos que deseen contribuir a los esfuerzos de SAMU a considerar realizar una donación. Para más información sobre SAMU First Response y cómo ayudar, visita la web de SAMU First Response.

Fundación SAMU

Islas Baleares: un modelo de esperanza y humanidad en la atención de menores

En las costas de Islas Baleares, cada niño, niña, adolescente migrante no acompañado (en adelante NNAMNA) que llega tras cruzar la peligrosa ruta argelina, trae consigo una historia de vida cargada de lucha, esperanza y valentía. Desde que se inició el servicio de atención a menores migrantes no acompañados el 28 de noviembre de 2021, la respuesta en Islas Baleares ha sido mucho más que un despliegue operativo, ha sido un acto de humanidad en su forma más pura. Desde el primer centro con capacidad para ocho menores hasta los 13 centros operativos actuales, Fundación SAMU ha experimentado una transformación basada en la excelencia y la empatía, demostrando que el crecimiento puede ser compatible con una atención personalizada y de calidad.

Debido a la alta demanda, en 2024, Fundación SAMU abrió en el archipiélago balear nueve nuevos recursos, cinco de ellos en el último trimestre, lo que ha permitido atender a 534 menores en el último año en 13 centros.

Detrás del crecimiento y la consolidación de la red de atención está el liderazgo inspirador de Suhaila El Haddad, directora de Islas Baleares de Fundación SAMU. Bajo su visión, los centros de acogida se han convertido en espacios donde los NNAMNA no solo encuentran refugio, sino también una oportunidad para reconstruir sus vidas. Estos menores llegan con cicatrices visibles e invisibles, resultado de un viaje lleno de riesgos. Por esta razón, los centros de acogida no son simplemente lugares donde se cubren necesidades básicas, son entornos seguros donde encuentran consuelo, apoyo emocional y una nueva esperanza.

Suhaila El Haddad ha liderado con empatía y determinación los centros de estas islas, entendiendo que cada menor es una historia de superación que merece un futuro digno. Su sensibilidad para diseñar programas que abordan las heridas emocionales, al tiempo que les ofrecen herramientas para crecer, ha hecho que esta red sea un modelo de atención integral.

Cada menor migrante que pasa por los centros gestionados por Fundación SAMU encuentra una mano que lo guía hacia la independencia y la autosuficiencia. Desde el aprendizaje de un idioma hasta la formación en habilidades laborales, cada paso dado dentro de esta red de atención está diseñado para empoderar a los NNAMNA y recordarles que su futuro aún está por escribirse.

El Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) ha demostrado que la solidaridad puede ser la piedra angular de una sociedad inclusiva. Su compromiso no solo garantiza que los NNAMNA reciban atención, sino que fomenta la comprensión y la empatía entre la comunidad local.

Por su parte, Fundación SAMU, con su capacidad para reunir a equipos humanos excepcionales, como el equipo de Islas Baleares, ha transformado cada desafío en una oportunidad para ofrecer una atención que va más allá de lo material. Es la combinación de esta solidaridad institucional y la dedicación diaria de este equipo de profesionales lo que ha permitido que cientos de NNAMNA encuentren en Islas Baleares un punto de partida para una nueva vida. La red de atención en este archipiélago no solo atiende a menores, transforma vidas.

En un mundo donde las fronteras dividen y la desesperación empuja, las Islas Baleares demuestran que la solidaridad, la humanidad y la esperanza pueden ser más fuertes que cualquier desafío. Porque cada niño merece algo más que sobrevivir, merece vivir con dignidad y soñar sin límites. En Islas Baleares esos sueños encuentran un lugar donde empezar.

Autora: SIHAM KHALIFA 

Directora nacional adjunta del área de Infancia y Familia de SAMU

Rocío Álvarez. Directora de la Unidad de Estancia Diurna (UED) San Lucas (Sevilla)

Rocío Álvarez: «Es crucial fortalecer los lazos entre los centros de día y la comunidad»

La Unidad de Estancia Diurna San Lucas abrió sus puertas en 2008. La trabajadora social Rocío Álvarez (Sevilla, 1979) fue su primera directora. Catorce años después y tras una etapa al frente del área de Sostenibilidad, vuelve a dirigir este centro especializado en la atención de personas con discapacidad intelectual.

—¿Cuándo comenzó a trabajar en SAMU?
—Comencé a trabajar en SAMU en 2007 como educadora en el primer centro de acogida inmediata que abrió en Motril dirigido a menores que llegaban a la costa en pateras. Fue una experiencia muy dura e intensa. Yo venía del otro lado, hacía voluntariado en una ONG de Educación y Cooperación para el Desarrollo en Marruecos.

—Justo un año después, SAMU abrió la Unidad de Estancia Diurna (UED) San Lucas, centro que hoy dirige. ¿Cuál es su historia con este recurso?
—San Lucas es mi campo base. Fui su primera directora, cargo que ocupé durante tres años. Luego me fui de España y estuve trabajando en Chile en el área de salud mental y personas sin hogar como trabajadora social. Cuando regresé a SAMU volví a San Lucas como trabajadora social, labor que, más tarde, compaginé con la dirección del área de Sostenibilidad de SAMU junto con la inestimable ayuda de mi querida compañera Beatriz Estrada Vida. Y en mayo asumí de nuevo la dirección del centro.

—Lleva muchos años vinculada a la organización. ¿Cómo describiría su evolución?
—He participado en gabinetes de crisis de varias misiones de ayuda humanitaria, lo que me ha permitido conocer más y mejor la entidad, a la que considero mi casa. He llevado la coordinación del dispositivo de emergencias para la acogida de personas sin hogar en el polideportivo sevillano de Rochelamber durante la pandemia y la dirección del dispositivo de emergencias para la acogida de personas temporeras, la mayoría extranjeras, en Lleida. Durante este tiempo, he visto a SAMU crecer con pasos de gigante y ampliar los proyectos de acción social, multiplicándose las personas beneficiarias del buen hacer de los profesionales con los que cuenta SAMU. Recuerdo que antes conocías a todos los compañeros. SAMU era una pequeña familia. Y ahora hay muchas caras nuevas y otras no tan nuevas pero que ya no conoces, pero siempre con la misma profesionalidad y cercanía que caracteriza a esta casa. Es la misma familia pero mas grande.

—¿Cómo vive esta segunda etapa como directora de la UED San Lucas?
—Es una gran responsabilidad y conlleva un grado de implicación muy alto. La vivo con entusiasmo y alegría, y también con mucha exigencia. San Lucas es un recurso especializado en la atención de personas con discapacidad intelectual y graves trastornos de conducta, además de personas con daño cerebral sobrevenido. Aquí es fundamental que esté todo coordinado, sin grietas. De ahí la importancia del trabajo en equipo, todos remando hacia una misma dirección. Por otro lado, me hace especialmente ilusión en esta segunda etapa como directora volver a contar con parte del equipo con el que abrí el centro en 2008. Yo les llamo la resistencia.

—¿Cuáles son sus retos como directora de San Lucas?
—Actualmente, uno de mis objetivos principales es poder cubrir todas las plazas que tenemos a través de una fuerte campaña de difusión del recurso. Sabemos que hay muchas familias que necesitan un recurso como el nuestro. Otro de mis objetivos siempre será cuidar a mi equipo, que cuente con los medios y tiempos necesarios para llevar a cabo la inmensa labor que realiza.

—¿Por qué decidió centrar su carrera profesional en el campo de la dependencia?
—Creo que por la misma razón por la que estudié Trabajo Social. Considero que es una manera de generar un impacto positivo en las vidas de las personas que más lo necesitan. Sé lo complicado que es convivir con personas que presentan una discapacidad intelectual y trastornos de conducta en un domicilio. Por regla general, los progenitores o los cuidadores principales se hacen mayores y, a la vez, la persona dependiente adquiere cada vez más fuerza. En la mayoría de las ocasiones, los cuidadores no pueden, no saben o no cuentan con las herramientas necesarias para abordar una situación difícil en casa. La mayoría de las familias se sienten abrumadas y también desesperadas. Nuestro centro de día tiene un equipo de profesionales que trabaja con la persona usuaria y también con las familias. Trabajar en este ámbito es una oportunidad para promover la inclusión, la autonomía, la igualdad de oportunidades y el respeto por la dignidad de cada persona. Y esto es lo que me motiva. A través de mi trabajo puedo contribuir a que esto pueda ser una realidad, que deje de ser un eslogan, que estas personas tengan una mayor calidad de vida y que puedan alcanzar su máximo potencial.

—¿Cuántas personas han pasado por San Lucas desde su apertura en 2008?
—En total hemos atendido a 144 personas. Actualmente, contamos con 43 plazas, de las cuales 33 están ocupadas.

—¿Cómo promueve el centro la autonomía y la inclusión social de los usuarios?
—Participamos en los talleres del distrito como cualquier otro vecino. Realizamos excursiones y salidas a muchos lugares de interés para ellos y propuestos por ellos. En estas actividades, los profesionales procuramos no llevar el uniforme porque, de alguna manera, con él estamos señalando a las personas que necesitan apoyo. Ya nos ha pasado que en una cafetería el camarero ha invisibilizado a las personas usuarias preguntando directamente al monitor qué querían tomar ellos. Igualmente, participamos en los eventos organizados por otras entidades dedicadas a la atención de la discapacidad. Y asistimos a los grandes eventos de la ciudad, como la Feria, la Navidad o la Semana Santa como cualquier otro ciudadano. Uno de nuestros principios es no hacer aquello que ellos pueden realizar por sí mismos. De hecho, muchos de nuestros usuarios utilizan de manera independiente el transporte público. Esto supone el manejo de dinero, orientación, conocer los medios de transporte, su recorrido. Trabajamos para que otros usuarios puedan hacerlo también.

—¿Cuáles son los principales desafíos a la hora de ofrecer una atención de calidad?
—Uno de los principales desafíos es adaptar las intervenciones con los usuarios. Cada uno tiene un perfil único y esto implica adaptar constantemente los apoyos, los espacios y talleres de una manera personalizada. La formación continua del personal es otro de los desafíos al que nos enfrentamos, ya que aunque el equipo de trabajo está muy cualificado y cuenta con una larga trayectoria en la unidad, una atención de calidad requiere constantemente una actualización de los enfoques terapéuticos y de la metodología. De igual forma, los trastornos de conducta exigen manejar situaciones complejas, de estrés y, en la mayoría de las ocasiones, estas situaciones son imprevisibles. Esto requiere unos protocolos bien establecidos y la capacidad de adaptarnos rápidamente en cada caso sin comprometer la seguridad ni la dignidad de las personas usuarias. Por último, la sensibilización social sigue siendo un aspecto critico de nuestro trabajo, así como facilitar la participación activa de las personas en su entorno comunitario.

—¿Cómo cree que la sociedad podría mejorar la integración y el apoyo a las personas con discapacidad?
—Es crucial fortalecer los lazos entre los centros de día y la comunidad. Esto genera más oportunidades para que las personas con discapacidad participen en actividades educativas, culturales y recreativas en igualdad de condiciones. Es fundamental promover la sensibilización y la educación para derribar los estigmas y prejuicios que aún existen. Esto implica campañas de concienciación que muestren las capacidades y el valor de estas personas. Además, los centros de día deben apoyar a las familias que cuentan con un miembro con una discapacidad, las cuales no se encuentran preparadas psicológica ni económicamente. Tenemos la responsabilidad de proveer un paraguas protector que les permita a muchos sobrevivir en la comunidad. Se necesitan políticas publicas sociales sólidas que garanticen recursos adecuados a centros de días y otros servicios de apoyo. Y, por último, recae en cada uno de nosotros poder contribuir adoptando una actitud mas empática, abierta y libre de prejuicios. La inclusión no es solo responsabilidad de las instituciones, es un esfuerzo colectivo que beneficia a toda la sociedad.

Proyecto Resurge Mujer de Fundación SAMU

ResurgeMujer transforma la vida de mujeres migrantes

Fundación SAMU ha puesto en marcha la iniciativa ResurgeMujer, un programa de inserción sociolaboral subvencionado por el Instituto Andaluz de la Mujer cuyo eje central es el empoderamiento de mujeres migrantes en situación de vulnerabilidad. Este programa contribuye de manera conjunta a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) número 5 (lograr la igualdad de género y empoderar a las mujeres), 8 (promover el crecimiento económico sostenido e inclusivo), 10 (asegurar un empleo productivo y decente, mediante acciones integrales centradas en la persona) y 17 (el trabajo en red a través de alianzas y colaboraciones).

«El nombre Resurge refleja la resiliencia, el empoderamiento y la capacidad de superación de las mujeres participantes», apuntan desde el área de Intervención Socioeducativa y de la Mujer de SAMU.

El programa cuenta con un equipo interdisciplinar compuesto por una coordinadora (socióloga), una técnica de inclusión (educadora y trabajadora social), una psicóloga sanitaria y un auxiliar administrativo, además de personas voluntarias que enriquecen las actividades: una profesora de español, una educadora infantil que ofrece asesoramiento en temas relacionados con la crianza positiva, la promoción de hábitos saludables para la infancia, una abogada que ofrece asesoramiento legal en extranjería, y una enfermera que aborda temas de salud sexual y reproductiva y ofrece información sobre el sistema sanitario andaluz.

Un espacio seguro y transformador

ResurgeMujer es un espacio seguro, de confianza y libre de prejuicios, donde las mujeres pueden compartir sus vivencias, sentirse apoyadas y trabajar en sus procesos personales y profesionales. Destaca por su metodología interseccional con perspectiva de género, donde el diseño personalizado de las intervenciones se consideran las múltiples identidades de cada persona (género, orientación sexual, estatus migrante), y cómo interactúan para generar experiencias únicas. Este enfoque facilita la comprensión de sus realidades y necesidades, impulsando acciones que aseguren el acceso a oportunidades y recursos.

Se distingue también por su compromiso con la inclusión, acogiendo a mujeres independientemente de su situación legal administrativa: solicitantes de protección internacional, mujeres con protección internacional concedida, mujeres en situación irregular, apátridas o aquellas con residencia regularizada. Actualmente, el programa cuenta con participantes de diversas nacionalidades, como Ucrania, El Salvador, Marruecos, Costa de Marfil y Colombia, lo que refleja la diversidad y riqueza cultural de las participantes.

Los ejes de trabajo de este programa combinan la atención directa a las mujeres participantes con acciones dirigidas a lograr cambios estructurales, partiendo del principio de que, sin bienestar personal y empoderamiento, no puede haber una inserción laboral sostenible y real. Por esta razón, se prioriza el abordaje de aspectos sociales y emocionales antes de trabajar directamente en la empleabilidad. Este enfoque integral reconoce que el bienestar psicológico, la construcción de redes de apoyo y la recuperación de la confianza son esenciales para que las mujeres puedan acceder y mantener un empleo en el tiempo.

Los servicios que se ofrecen son: acompañamiento individualizado (con derivaciones a otras entidades y organismos cuando se requiere), terapia psicológica y talleres grupales que fortalecen el bienestar emocional y fomentan el empoderamiento. Un ejemplo de ello es el Café-Cháchara, un taller que nace para favorecer la creación de redes y fomentar espacios de aprendizaje del idioma. Se trata de unos encuentros semanales en español dirigidos a mujeres no hispanohablantes y se imparten en torno a un café o té. Además, se imparten formaciones orientadas al empleo, que constituyen otro pilar fundamental.

Paralelamente, el programa ResurgeMujer trabaja intensamente en la sensibilización empresarial, un área clave que busca involucrar a las empresas como agentes de cambio y espacios de inclusión. Aquí las empresas no solo son vistas como lugares de empleo, sino como aliadas estratégicas en el proceso de integración. Se llevan a cabo acciones para concienciarlas sobre la importancia de contratar mujeres en sectores tradicionalmente masculinizados, promoviendo un cambio en sus culturas organizacionales y fomentando la igualdad de género. «Uno de nuestros trabajos prioritarios es lograr que las empresas en las que realicen prácticas formativas consideren las necesidades de las mujeres participantes, teniendo muy presente el momento vital del que parten. Este enfoque permite que el proceso de inserción esté acompañado de confianza y seguridad, tanto para la empresa como para las mujeres, asegurando un acompañamiento real durante el periodo de inserción, lo que facilita que adquieran las habilidades y la confianza necesarias para mantener un empleo a largo plazo», apuntan.

Otro aspecto destacado del programa es la valorización del pequeño comercio, otorgando un papel relevante al comercio de proximidad. Generar alianzas con pequeños negocios no solo apoya la economía local, sino que también permite un acompañamiento más personalizado y cercano en el proceso de inclusión laboral. Cuando las empresas se involucran, el impacto se refleja directamente en las mujeres.
Por último, cabe mencionar el espacio de ludoteca, diseñado para facilitar la participación de las mujeres con hijos e hijas. Este espacio, equipado con juegos y cuentos, permite que los menores se entretengan y disfruten mientras sus madres asisten a sesiones o talleres en el mismo espacio, promoviendo la conciliación y reduciendo el absentismo.

Cada mujer participante aporta una historia única de lucha, resiliencia y superación. Los talleres grupales, diseñados para compartir vivencias y reflexionar sobre los desafíos de la migración, han permitido a las participantes reconocerse en las experiencias de otras, transformando el sentimiento de aislamiento en un poderoso sentido de comunidad. Muchas mujeres llegan con expectativas altas sobre su nueva vida en España, que pronto se ven frustradas por las barreras sociales, legales y laborales. Sin embargo, el programa las acompaña en su proceso de reconstrucción, ayudándolas a reencontrar su confianza y a redefinir sus metas.

Una de estas historias es la de una mujer superviviente de mutilación genital femenina y trata de personas. Ésta llegó a España con una historia de sufrimiento marcada por la separación de sus hijos y la pérdida de su pareja. Sus vivencias han afectado profundamente su capacidad de comunicación y aprendizaje, pero su determinación para superar estos desafíos es extraordinaria. Gracias al programa, ha logrado establecer redes de apoyo que la están ayudando a recuperar la confianza. Actualmente, participa en unas prácticas formativas en una empresa que, al ser sensible a su situación, le ofrece un entorno adaptado a sus necesidades, permitiendo que la acompañemos los primeros días o en momentos puntuales, pues también cuenta con la barrera del idioma. Este caso refleja cómo el programa no solo facilita el acceso al mercado laboral, sino que también acompaña de forma integral a las mujeres durante todo el proceso.

«Estas historias reflejan el impacto transformador de ResurgeMujer. A través de talleres grupales y espacios de apoyo mutuo, las mujeres comparten sus trayectorias, enfrentan barreras comunes y encuentran en las experiencias de otras la fortaleza para avanzar. Sin embargo, el programa aún enfrenta el reto de consolidarse en el barrio, trabajando en colaboración con otras entidades», destacan.
ResurgeMujer continúa creciendo, fortaleciendo alianzas y consolidándose como un espacio donde las mujeres migrantes puedan encontrar apoyo, reconstruir sus vidas y alcanzar nuevas oportunidades.

Encuentro empresarial organizado por Fundación SAMU

SAMU fomenta el diálogo entre empresarios y jóvenes migrantes

Fundación SAMU, a través del área de Cooperación Internacional, Acción Humanitaria y Educación para la Ciudadanía Global, y en colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla, celebró el 18 de noviembre un encuentro empresarial para la inclusión laboral de jóvenes inmigrantes. El evento, que se enmarca dentro del proyecto Ciudadanía Global: Conociendo Nuestra Vecindad-Polígono Norte, tuvo lugar en la sede de la Fundación MAS en Sevilla y reunió a empresarios, jóvenes migrantes y representantes de la comunidad local para dialogar sobre cómo el sector empresarial puede ser un motor de inclusión social y laboral.

El encuentro se centró en explorar cómo las empresas pueden contribuir a la Agenda 2030, especialmente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la inclusión laboral, la reducción de desigualdades y el trabajo decente. Durante la jornada, se presentó un diagnóstico del Polígono Norte, un barrio sevillano con alta concentración de población inmigrante, que expuso las barreras a las que se enfrentan los jóvenes migrantes para acceder a empleos dignos y formaciones adecuadas.

El diagnóstico, basado en encuestas y grupos focales, destacó que el 78% de las personas migrantes de este barrio sevillano se enfrentan a serias dificultades para encontrar trabajo. Sin una documentación legal adecuada, muchos se ven empujados hacia actividades precarias o ilegales, lo que no solo afecta su bienestar, sino que también pone en riesgo la cohesión social del barrio.

La inclusión laboral no solo beneficia a los jóvenes migrantes, sino también a las empresas. Según datos presentados durante el encuentro, las organizaciones que apuestan por incorporar a personas migrantes en condiciones dignas tienen un 80% más de retención laboral en comparación con el promedio. Además, la diversidad en el entorno laboral fomenta la innovación, mejora la reputación corporativa y abre puertas a incentivos gubernamentales.

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el diálogo directo entre empresarios y jóvenes migrantes. Los testimonios de estos jóvenes ofrecieron una perspectiva única sobre los retos que enfrentan y las aspiraciones que los impulsan. La interacción no solo rompió barreras, sino que también permitió a las empresas comprender mejor cómo pueden apoyar a este colectivo.

El Polígono Norte, conocido por su diversidad cultural y social, fue el punto central de este encuentro. En este barrio, el 45% de los residentes son inmigrantes, lo que subraya la necesidad de fortalecer las oportunidades formativas y laborales para promover la integración. Desde Fundación SAMU, se destacó que la inclusión laboral de los migrantes no solo desmonta prejuicios, sino que también construye puentes hacia una comunidad más cohesionada.

El evento, que contó con el apoyo del Ayuntamiento de Sevilla, culminó con un llamamiento a la acción. Fundación SAMU instó a las empresas a asumir un papel más activo en la construcción de una sociedad inclusiva, no solo como una responsabilidad social, sino como una oportunidad de crecimiento mutuo. Además, se planteó la necesidad de reforzar la colaboración entre instituciones, empresas y entidades sociales para garantizar que las iniciativas tengan un impacto real y sostenible. “La inclusión laboral no es una opción; es una necesidad para construir un futuro más justo y próspero para todos”, afirmó uno de los organizadores en el cierre del evento.

Este encuentro no solo marcó un hito en el compromiso de Fundación SAMU con la inclusión laboral, sino que también demostró cómo la colaboración entre el tejido empresarial y social puede transformar comunidades enteras.25