La Escuela de Oficios amplía su oferta con habilidades digitales

La Escuela de Oficios SAMU, en colaboración con el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), impartió en julio tres talleres prácticos sobre nuevas tecnologías a jóvenes desempleados de entre 14 y 30 años: Diseño de Aplicaciones Móviles, Diseño Gráfico y Community Manager. Esta iniciativa formativa de carácter gratuito se enmarca dentro del programa Nativos Digitales y ha recibido una magnífica acogida: 200 jóvenes interesados en trabajar en el sector de las nuevas tecnologías han llenado las plazas ofertadas en esta primera edición.

El 16 de julio, el director del IAJ, David Morales Zamora, acudió a la Escuela de Oficios de SAMU con motivo de la inauguración del programa formativo. Al acto también asistieron el subdirector del IAJ, Antonio José Redondo, y la directora del centro, Lourdes Vázquez, así como varios miembros de la dirección de SAMU.

Los tres cursos se impartieron de forma semipresencial (dos días online y uno presencial, que incluye la realización de prácticas), con una duración total de doce horas lectivas.

Así, del 14 al 17 de julio se desarrolló el primero de los cursos, el de Community Manager, en el que los alumnos adquirieron conocimientos sobre esta figura profesional y sus funciones más utilizadas, así como de las distintas redes sociales y cómo hacer una campaña creativa en Facebook.

Del 21 al 24 de julio se desarrolló el taller de Diseño Gráfico, dedicado a conocer los fundamentos básicos del diseño y ponerlos en práctica mediante un programa de diseño gráfico. Los alumnos aprendieron nociones de composición, teoría del color y tipografías, así como el manejo de las herramientas principales.

Por último, del 28 al 31 de julio se impartió el taller de Diseño de Aplicaciones Móviles, que tenía como finalidad descubrir los procesos y nociones básicas para crear una aplicación en plataformas de telefonía. Incluyó los módulos sobre el negocio de las Apps, diseño de aplicaciones y diseño de una aplicación básica.

“En la era digital, herramientas como las redes sociales, las aplicaciones móviles y el diseño gráfico cobran un papel muy importante en las empresas, ya que necesitan comunicar y desarrollar su actividad, productos o servicios. Las innovaciones en el campo de la informática y el diseño son constantes, haciendo que cada vez existan más herramientas tecnológicas disponibles y creando nuevas oportunidades laborales”, apuntan desde la Escuela de Oficios (EOF).

El Instituto Andaluz de la Juventud estableció a finales del año pasado un acuerdo de colaboración con la Escuela de Oficios SAMU con la finalidad de ofrecer a los jóvenes herramientas que favorezcan su autonomía y ayudarles a incorporarse con éxito al mercado laboral. En este sentido, el director general del IAJ, David Morales, expresó “la necesidad de crear y potenciar este tipo de acciones para la juventud, al objeto de dar una formación práctica que consiga su empleabilidad”.

El programa Nativos Digitales se enmarca en dicho acuerdo para fomentar la inserción laboral de los jóvenes andaluces.

La Escuela de Oficios (EOF) cuenta con un complejo de 18.000 metros cuadrados localizado en el municipio de Gelves (Sevilla) y dotado con diversos espacios para la realización de las prácticas profesionales. Dicha escuela ofrece una amplia oferta formativa en sectores y oficios con alta empleabilidad en España.

La EOF es una empresa social de SAMU, dedicada a desarrollar e impartir diferentes programas formativos a jóvenes en riesgo de exclusión social, con el objetivo de darles las herramientas necesarias para convertirse en adultos autónomos y responsables, así como favorecer su inclusión en el mercado laboral.

Los cursos ofertados hasta la fecha se han centrado en aquellos sectores y oficios que tienen alta empleabilidad en España (construcción, servicios sociales, hostelería, jardinería, entre otros) que se llevan a cabo a desde una perspectiva integradora ligada al contexto profesional, vinculando los aspectos teórico-prácticos y atendiendo a las distintas dimensiones de las competencias profesionales.
Los responsables de la Escuela de Oficios y el IAJ ya trabajan en la programación de nuevos cursos.

Menas titulados en ESO con matrícula en superación

En un curso académico desconcertante por la irrupción de la Covid-19 y posterior confinamiento, que obligó a suspender las clases y continuar a contrarreloj la formación a través de internet, varios menores extranjeros que habitan en centros de Fundación SAMU han conseguido obtener sus títulos de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) dando un ejemplo de perseverancia. Con el apoyo de sus tutores en SAMU, han superado todas las dificultades propias de su integración en España y la traba del idioma para terminar con éxito esta primera fase de sus estudios. Algunos de ellos incluso lo han hecho en un tiempo récord.

Bader K., de 17 años y natural de Marruecos, y Daouda V., de 16 años y nacido en Costa de Marfil, son motivo de orgullo para sus educadores en el ARB Miguel de Mañara, en Sevilla. Ambos han obtenido su título de ESO este curso en el IES Mariana Pineda, cuyos profesores le han prestado una atención providencial para conseguir su objetivo. Lo han hecho en menos de un año y esto tiene un mérito especial porque el punto de partida de estos chicos no es el mismo que el de sus compañeros españoles.

«Al principio no entendía nada, sobre todo en la asignatura de Historia, pero después empecé a entender lo que se hablaba en las clases y a estudiar a través de los libros”, recuerda Bader, que llegó a España el 8 de mayo de 2019.

Antonio Luis Ojeda, educador en el centro de Montequinto, ensalza la actitud de ambos jóvenes como “ejemplares”. “Durante el confinamiento han demostrado ser unos luchadores. Siempre han estado intentando mejorar y entregar toda la tarea posible, y eso que no ha sido poca. Han pedido ayuda a los profesores para completar sus ejercicios, han sido enormemente responsables. Daouda, además, ha complementado sus estudios con el deporte, porque es un amante del fútbol y entrena a diario. También son chicos que se muestran colaboradores y ofrecen su ayuda a diario para cualquier tarea del centro. Son un ejemplo a seguir para el resto de compañeros”.

En el ISL Dúrcal (Granada), Mohamed A., Hicham K. Mohamed A. y Abdellah A. se suman a esta nueva hornada de titulados en ESO. Comparten una motivación: encontrar un trabajo que les permitan tener una vida estable en España, “un futuro”, y poder ayudar a sus familias. Y ese impulso es el que les lleva a superar etapas en su formación, nunca sin dificultades. En estos meses, varios de ellos hacen prácticas laborales en un supermercado de la empresa Covirán. Están muy ilusionados.

Beatriz, Técnica en Inserción Social y Laboral en el centro de Dúrcal, destaca de estos jóvenes su “voluntad de avanzar hacia sus sueños” y su enorme flexibilidad y “capacidad de adaptarse a los cambios”.

“Ellos son persistentes, tienen claro a qué han venido y es difícil que nada los pueda desviar de su camino. Tienen que superar dificultades como la barrera idiomática y el no disponer de lazos sociales en nuestro país, pero se han integrado perfectamente en la dinámica del centro y son activos y colaboradores. Hicham, por ejemplo, es tan colaborador que se ha convertido casi en uno más de nuestro equipo de trabajo para las tareas cotidianas. Mohamed A. era un chico tímido y retraído; hoy es una persona alegre y extrovertida, y tiene un alto grado de autonomía. Son ejemplos de cómo evolucionan estos chicos no solo en el plano educativo, sino también en el humano”.

Achraf M., de 16 años y natural de Casablanca (Marruecos), llegó a España el 3 de agosto de 2019 en una barca inestable en la que se apiñaban 40 personas. Desde entonces, ha pasado por tres centros de atención a Menores Extranjeros no Acompañados (menas), el último, el ISL Cortijo, en Jimena de la Frontera (Cádiz). Gracias al apoyo de sus compañeros y docentes en el IES Castilla del Pino, y de sus educadores de Fundación SAMU, Achraf tiene el título de la ESO después de un año de trabajo.

“Achraf ha pasado de ser una persona que no hablaba con casi nadie, incluso ni en árabe, a abrirse poco a poco e ir expresando cada vez más y más sus opiniones e ideas”, analiza Iván Ramírez, educador en ISL Cortijo. “Es un chico tímido pero inteligente. Tiene claro sus objetivos, ha querido seguir formándose y mejorar poco a poco su vida. Es un luchador de los pies a la cabeza, en menos de un año ha conseguido sacarse el título, con lo que implica. Es todo un reto que no todo el mundo puede lograr”, apunta.

El joven explica que su sueño es “poder vivir tranquilo, tener un buen trabajo y una casa”, y poder ayudar a su familia “en todo lo que necesite”. En el horizonte de los 18 años, como el resto de los protagonistas de este reportaje, vivirá una cuenta atrás para terminar su formación y encontrar ese empleo soñado que le permita afianzar su proyecto de vida en España. El equipo de Fundación SAMU estará a su lado, acompañándole tanto en sus frustraciones como en sus logros.

El Sauzal: un fortín frente al coronavirus

Noemí Santana, consejera de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno de Canarias, y Miguel Montero, director general de Dependencia y Discapacidad, realizaron en julio una visita al centro de personas en situación de dependencia derivada de discapacidad física de El Sauzal, en Tenerife, gestionado desde enero por Fundación SAMU.

Recibidos por María José Tinoco, directora del Área de Discapacidad de SAMU, y Alberto Pastor, director del centro, los representantes gubernamentales se interesaron por las medidas preventivas ante la Covid-19 implantadas en esta residencia así como por la gestión del centro, que dispone de 37 plazas para residentes y otras 19 para usuarios del centro de día.

Tanto Santana como Montero quisieron dar visibilidad a la exhaustiva gestión ante el coronavirus que se ha realizado en los centros para personas con discapacidad en la región y transmitir tranquilidad a los familiares de los usuarios.

La consejera explicó que el centro para personas con discapacidad de El Sauzal se había convertido en “el primero de este tipo que ha abierto a visitas e ingresos” tras el estado de alarma. “Las 19 personas del centro de día que vienen aquí de lunes a viernes conviven con todas las medidas higiénicas y de seguridad con 37 residentes que han estado encerrados aquí durante la crisis sanitaria como en un fortín cerrado a cal y canto, sin recibir ninguna entrada del exterior para proteger su salud”, explicó Santana.

En este sentido, la consejera destacó “los protocolos tan estrictos que se han establecido para recuperar ahora la nueva normalidad, con las visitas de familiares y amistades, tan necesarias para los usuarios del centro, y que durante casi cuatro meses no pudieron producirse”.

El director general de Dependencia y Discapacidad detalló los protocolos que se han incorporado al centro de El Sauzal, en un momento en el que la crisis sanitaria continúa activa en el país. “No sólo hay toma de temperatura antes de entrar a las instalaciones, sino que también se realizan consultas previas a familiares. Se garantizan circuitos separados, se generan espacios limpios… Son protocolos muy estrictos que se han inaugurado en este centro con la idea de que sean ejemplo y modelo para el resto de los centros de la región”.

“Somos un ejemplo de la gestión, la única comunidad de todo el Estado que ha hecho los test PCR a todo el personal de sus centros, así como a residentes”, afirmó Noemí Santana, al tiempo que destacó la incidencia tan baja de positivos con “solo 12 personas de más de 3.500 test realizados” durante las semanas más problemáticas de la crisis sanitaria.

SAMU se hizo cargo en enero, a través de su Fundación, de este centro que ofrece servicios de enfermería, terapia ocupacional, trabajo social, atención psicológica, logopedia e integración social, entre otros servicios.

Previamente, Fundación SAMU se hizo cargo de la titularidad del Hogar San Lázaro, centro de Santa Cruz de Tenerife especializado en atención a pacientes con discapacidad intelectual y/o trastorno mental grado 1 y 2, con capacidad para 16 usuarios.

La entidad cuenta con servicios de urgencias y emergencias en la comunidad a través de una unidad medicalizada, además de una unidad colectiva de soporte vital básico. Esta unidad ya ofrece sus servicios a entidades públicas y privadas, y ha prestado cobertura a la cabalgata de Reyes de Tacoronte (Tenerife), además de otros servicios en El Hierro. SAMU mantiene negociaciones abiertas con un centro privado y el 112 de Canarias para ofrecer su colaboración cuando los servicios de ambulancias públicas estén saturados.

ISL SAMU Dúrcal: Deporte, cohesión social y participación

La adolescencia se caracteriza por ser un periodo crítico, pues se acentúa el desarrollo de diferentes aspectos de la persona, tanto psíquicos como físicos. Se trata de una etapa repleta de oportunidades en la que las capacidades cognitivas, emocionales y físicas de quienes se encuentran inmersos en ella están a pleno rendimiento. No obstante, para sacar lo mejor de las mismas, es conveniente articular buenas estrategias que lo permitan.

Diversas investigaciones ponen de manifiesto el fomento de la participación de los menores en diversas actividades como una buena estrategia, ya que contribuye a la salud en todas sus vertientes. En este sentido, es esencial que formen parte activa en el diseño, planificación y ejecución de las actividades. Será así como se promueva un buen autoconcepto, un adecuado sentido de autoeficacia y el desarrollo de habilidades que permitan realizar una gestión óptima de las emociones.

Por otro lado, no debemos olvidar la importancia que cobra el plano social en esta etapa del desarrollo. El grupo de iguales se muestra como principal fuente de referencia y, además, tiene un fuerte impacto en los aspectos anteriormente citados. De tal manera, existe una interdependencia entre el desarrollo acontecido en el plano individual y el social, ya que las mejoras en uno se verán recompensadas en el otro y viceversa.

Por todo ello, en el centro ISL SAMU Dúrcal, la mayoría de las acciones con carácter interventivo, articuladas por y para los menores, cuentan con su implicación tanto en su planificación como ejecución. Es vital su papel activo, ya que contribuye al fomento del sentido de su responsabilidad en su propio progreso.

Ejemplo de ello son dos actividades iniciadas en junio. En la primera de ellas, llamada El menor de la semana, han sido los propios menores los que han determinado las características (responsabilidad, autonomía, limpieza, aseo personal) que debería cumplir el chico seleccionado. A éste se le asigna una recompensa, fruto del azar depositado en una ruleta que contiene distintas opciones de gratificación propuestas por ellos mismos.

La segunda actividad es un torneo multideportivo. A los menores del ISL SAMU Dúrcal les encanta el deporte, y han sido ellos mismos quienes han diseñado y planificado el primer campeonato deportivo de fútbol. Han fijado los días, asignado el tiempo de los partidos, formado los equipos y establecido las normas, así como las consecuencias derivadas de su incumplimiento. Además, esta actividad se presenta como una oportunidad de trabajar distintas habilidades, tanto físicas como psicológicas (gestión del estrés, motivación, habilidades sociales, cohesión grupal) que, posteriormente, podrán ser trasladadas al plano de las relaciones sociales.

Culminar este artículo volviendo a enfatizar la importancia de la participación de los menores en sus procesos de desarrollo se hace inevitable. Su papel activo es fundamental en el alcance del objetivo vertebrador y que da sentido al Centro ISL SAMU Dúrcal, su inserción social y laboral en la sociedad que los acoge y de la que ya forman parte.

SAMU pone en marcha un proyecto de teleformación para personas con discapacidad auditiva

Tras la declaración del estado de alarma en España como consecuencia de la crisis sanitaria mundial provocada por la Covid-19, el 16 de marzo cerraron sus puertas todos los centros educativos del país, a todos los niveles. Esto obligó a centros y profesores a cambiar su metodología y pasar de una docencia presencial a otra 100% virtual en un tiempo récord, lo que supuso un gran reto para toda la comunidad educativa.

La teleformación ha permitido a gran parte del alumnado seguir con su formación, sin embargo, los estudiantes con discapacidad auditiva no han podido progresar con sus estudios porque la administración pública no ha continuado ofreciendo los servicios de la figura del intérprete en lengua de signos.

“Esto está provocando un enorme perjuicio a los alumnos con discapacidad auditiva, además de incrementar la desigualdad a nivel educativo entre éstos y aquellos que no la tienen”, explica Conchi Pérez, jefa del área de Servicios Educativos de SAMU.

Ante esta situación, SAMU ha desarrollado un proyecto de teleformación para jóvenes con discapacidad auditiva que ha presentado, en un primer momento, a la Agencia Pública Andaluza de Educación de la Consejería de Educación, y, posteriormente, a todos los gobiernos autonómicos del país.

Los objetivos principales de este proyecto son atender las necesidades educativas de las personas sordas, que éstas puedan alcanzar el mismo nivel educativo que el resto de compañeros de curso y favorecer la integración social y laboral de los jóvenes con discapacidad auditiva.

“Este proyecto nace de la necesidad de adaptar el sistema educativo a la situación actual derivada de la crisis sanitaria por la Covid-19”, continúa Conchi Pérez. “El objetivo principal no es otro que conseguir que la información que los docentes transmiten en el aula o desde sus domicilios llegue sin pérdida alguna al alumnado con discapacidad auditiva de Ciclo de Secundaria o Formación Profesional”.

Para que la teleformación llegue de igual manera a todos en sus domicilios lo ideal es la utilización de una plataforma virtual (Zoom, Hangout, Skype, Microsoft Teams…) en la que los alumnos puedan conectarse al mismo tiempo con el profesorado y el intérprete de lengua de signos del centro. Así, el alumno puede tener acceso al mismo tiempo al intérprete y al profesor, consiguiendo una situación que se asemeja a la que puede tener en el aula, ya que se encuentra con dos profesionales, profesor e intérprete, preparados para transmitir la información que debe aprender.

Únicamente es necesario que tanto el profesor como el alumno e intérprete tengan acceso a la plataforma a través de un dispositivo con conexión a internet, cámara de vídeo y audio”, explica Conchi Pérez. “El alumno tendrá la oportunidad de participar durante la sesión, exponer sus dudas o responder a las cuestiones que el profesor les vaya realizando a todos sus alumnos en tiempo real”.

Desde SAMU quieren que este proyecto no se limite solo al actual curso académico, sino que pueda desarrollarse también durante el verano a modo de refuerzo educativo, al igual que el resto de compañeros van a poder tener clases en julio para recuperar los conocimientos que no han podido adquirir como consecuencia del parón provocado por la pandemia. “Si es necesario, este proyecto también puede prolongarse y continuar en septiembre, ya que aún no sabemos a ciencia cierta si la vuelta a las aulas podrá ser completamente presencial”.

El área de Servicios Educativos de SAMU cuenta con una plantilla de más de 70 intérpretes de lengua de signos que prestan servicio de manera presencial durante el curso escolar en centros educativos de la provincia de Almería, Huelva, Jaén, Cádiz y Córdoba.

A partir del 16 de julio, Fundación SAMU gestionará también el servicio de acompañamiento para personas con discapacidad auditiva que ofrece la Comunidad de Madrid, para lo que cuenta con una plantilla de 24 intépretes de lengua de signos.

Mamen Martín, Acción Social CaixaBank: «Colaboramos con entidades para transformar la sociedad”

Caixabank ha canalizado 9.000 euros de la Fundación La Caixa hacia Fundación SAMU, en plena crisis sanitaria, para que sean destinados a la adquisición de material sanitario. Hablamos de éstas y otras acciones de la entidad con Mamen Martín Salinas, responsable de Acción Social en Caixabank en Andalucía Occidental y Extremadura.

—Caixabank ha llevado a cabo una serie de acciones sociales para apoyar a empresas y entidades que luchan contra el virus. ¿Cuáles destacaría?
—Efectivamente. Para paliar parte de los efectos de la pandemia del coronavirus Covid-19, desde CaixaBank, a través de nuestra Acción Social y en colaboración con la Fundación “la Caixa”, hemos desarrollado diferentes acciones de apoyo a los colectivos más vulnerables. Estamos en contacto y estableciendo colaboraciones económicas con las corporaciones públicas para facilitar en lo posible la atención a estos colectivos. También desde nuestra red de oficinas estamos contactando y gestionando diferentes colaboraciones, a través de la Fundación “la Caixa”, con multitud de entidades sociales para detectar necesidades especiales del momento y tratar de ayudar en las acciones que están llevando a cabo en esta situación crítica. Por dar un ejemplo, hemos reforzado el proyecto Comedores con Alma, puesto en marcha hace seis años, y en el que participan 136 comedores de toda España que durante estos días han intensificado el reparto de alimentos de primera necesidad entre la población con menos recursos ya que están recibiendo un incremento considerable de usuarios. La aportación total a estos comedores ha alcanzado el millón de euros.

—Caixabank ha colaborado con Fundación SAMU a través de la donación de 9.000 euros, que se destinará a material sanitario. ¿Cómo surge esta acción?
—Queremos estar al lado de los que más lo necesitan y por ello hemos sumado fuerzas con Fundación SAMU para paliar los efectos del coronavirus y atender las necesidades de la población afectada. Esta donación ha permitido dotar de material sanitario a los cinco dispositivos de urgencias y emergencias contra el Covid-19 que la Fundación SAMU ha mantenido en Madrid, Andalucía y Castilla La-Mancha. Para nosotros supone una gran satisfacción haber contribuido a esta labor tan importante en un momento de emergencia sanitaria.

—¿Por qué Caixabank ha decidido incluir a Fundación SAMU entre los beneficiarios de sus acciones?
—Colaboramos con entidades sin ánimo de lucro para transformar la sociedad. Fundación SAMU lleva haciéndolo desde hace ya muchos años ofreciendo una atención integral y de calidad a personas en situación de vulnerabilidad a través de su red de centros socio-sanitarios.

—Caixabank y la Fundación La Caixa ya había colaborado anteriormente con Fundación SAMU. ¿Podría destacar algunas de estas acciones?
—Mantenemos una relación muy estrecha y son muchos los proyectos que compartimos. Especialmente me gustaría destacar las últimas colaboraciones con el programa de Voluntariado de CaixaBank. Recientemente hemos impulsado una iniciativa para compartir conocimientos básicos sobre uso seguro de internet y de la banca online con 100 jóvenes de los centros de Fundación SAMU, ubicados en las localidades sevillanas de Castillo de las Guardas, Fuentequintillo, Sevilla capital, Valencina y Alcalá de Guadaira. En total, siete voluntarios del programa, todos ellos con conocimientos técnicos sobre ciberseguridad y comprometidos con el desarrollo de jóvenes en riesgo de exclusión, han ofrecido sesiones de formación por videoconferencia, dada la situación de excepcionalidad generada por la epidemia de Covid-19.

—¿Hay vocación de futuro en la colaboración de ambas entidades? ¿Qué destacaría de la labor social y asistencial de SAMU?
—Por supuesto. La Fundación SAMU está liderando numerosos proyectos en el ámbito de la salud en Andalucía. Tiene todo nuestro reconocimiento la gran labor que realiza esta fundación en servicios de salud y emergencia social, atención a personas dependientes, inmigración e intervención en catástrofes internacionales. Especial relevancia tiene el trabajo que mantiene con la atención y acogida de menores extranjeros no acompañados. Ambas entidades compartimos objetivos y de ahí nuestra voluntad de seguir compartiendo proyectos juntos.

—Fundación La Caixa y Caixabank han impulsado la campaña “Ningún hogar sin alimentos” con motivo de la crisis, con resultados impresionantes tanto de captación como de apoyo social y de personalidades. ¿Cómo lo están viviendo desde dentro?
—Lo estamos viviendo como una ola solidaria. Es una campaña que está siendo todo un referente a nivel nacional por la gran colaboración que estamos recibiendo de toda la sociedad. Hay más de 300.000 familias que nos necesitan y ya hemos superado los dos millones de euros que irán destinado a ellas mediante los Bancos de Alimentos.

—¿Cómo está reaccionando el voluntariado andaluz a esta crisis?
—La situación de confinamiento ha obligado al voluntariado a reinventarse. Como muestra, desde la asociación de Voluntarios de “la Caixa” formada por empleados, familiares, clientes y amigos hemos desarrollado actividades de voluntariado online para estar cerca de las personas más vulnerables. La primera acción específica que se lanzó fue la de Cartas contra la soledad para hacer llegar ánimos a personas mayores que están en residencias. Ha sido una manera de mantener el contacto con ellos y ha sido un éxito.

SAMU pone en marcha un laboratorio con impresora 3D para producir objetos de uso sanitario

SAMU, a través de su departamento de Ingeniería, ha puesto en marcha con motivo de la crisis del Covid-19 un laboratorio de fabricación digital (FabLab). Es un espacio de producción no industrial de objetos físicos mediante una impresora 3D controlada por ordenador y en el que se fabrican mascarillas de adultos e infantiles, salvaorejas, pantallas faciales protectoras, válvulas para adaptar máscaras de buceo como respiradores y tráqueas artificiales para que alumnos y profesionales puedan practicar traqueotomías en Escuela SAMU, entre otros objetos.

“Durante la pandemia, todos nosotros, y en particular por su especial responsabilidad la dirección de SAMU, sentíamos la necesidad moral de luchar con todos los medios y las fuerzas a nuestro alcance contra la escasez de medios de protección individual que existía. Por ese motivo, propuse este proyecto que llevábamos acariciando algún tiempo”, explica Juan Antonio Tocino, responsable del departamento de Ingeniería de SAMU. “El proyecto arrancó el viernes 21 de marzo con la llegada a SAMU de una impresora 3D, y ese mismo fin de semana ya empezamos a imprimir piezas para luchar contra el Covid-19”.

El FabLab ha producidos desde que comenzó su actividad unas 300 unidades de diferentes objetos. “Es una cantidad importante para un modesto espacio de creación que acaba de nacer con vocación de crecer, completar la maquinaria que nos falta, y con el deseo de acreditarnos oficialmente”, manifiesta Tocino, que trabaja en este proyecto junto a Jorge Ávila.

En Sevilla, al igual que en otros puntos del país, existe un importante movimiento de personas y organismos que han empezado a imprimir objetos en 3D para luchar contra el coronavirus a nivel individual, a veces, en sus propias casas. En Sevilla, uno de los FabLab con mayor producción es el de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla, en el que participan unos 150 voluntarios, y que han fabricado unos 20.000 piezas de equipos de protección individual, según datos de la Universidad.

“Durante la pandemia ha existido un gran espíritu de colaboración a nivel internacional y se ha puesto a disposición de la comunidad 3D todo tipo de modelos para su impresión. En el caso del respirador hospitalario, existía un modelo publicado de adaptador para acoplarlo a la máscara de buceo de la marca Decathlon, pero, sin embargo, no existía (y tuvimos que crear uno en SAMU) para el respirador pulmonar portátil, que hemos puesto a disposición de la comunidad 3D”, anota Juan Antonio Tocino. “Existe mucha colaboración entre todos las personas y organismos que estamos imprimiendo en 3D, tanto para resolver dudas como para compartir elementos y resultados de impresión”.

SAMU ha estado en contacto con varios grupos de impresión 3D de carácter médico y técnico, entre el que destaca el único grupo radiológico en 3D que existe (rsna.webwx.com), avalado por la Sociedad Americana de Radiología. Además, el equipo de Juan Antonio Tocino también ha contado para este proyecto con la colaboración de la doctora Ana Moreno Ballesteros, del Servicio de Radiodiagnóstico y Medicina Nuclear del Hospital Virgen Macarena de Sevilla; y la de Javier García Sola, del área de Arquitectura de la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos de España.

Unidad de Acogida Temporal de Emergencia (UATE) de Ceuta: misión cumplida

El 23 de abril fue el último día de actividad de la Unidad de Acogida Temporal de Emergencia (UATE) de la Ciudad de Ceuta, un recurso de atención a menores extranjeros no acompañados que Fundación SAMU, en concierto con el Gobierno de Ceuta, ha gestionado desde junio de 2019. El cierre de este centro, que atendía a unos 80 menores, ha supuesto la finalización de la relación laboral entre Fundación SAMU y sus 35 trabajadores, ya que los menores han sido reubicados en un nuevo espacio provisional que será gestionado por otra entidad y donde se pretende reubicar a todos los menores acogidos en Ceuta.

Fundación SAMU presentó a la Dirección General del Área de Menores del Gobierno de Ceuta un proyecto técnico para hacerse cargo de la gestión de todos los menores en un único espacio. Dicho proyecto proponía incluso una ubicación y una propuesta de instalaciones, con el enfoque integral de SAMU, que implica no sólo alojamiento y manutención, sino también servicios sociosanitarios, psicológicos, educativos o de inserción laboral, entre otros. El proyecto presentado por la Fundación SAMU estimaba que, para ofrecer un servicio de calidad, el centro debía dotarse con, al menos, 100 profesionales. Finalmente, el Gobierno de Ceuta desestimó la propuesta atendiendo a razones presupuestarias.

Fundación SAMU ha mostrado su agradecimiento a la positiva valoración que la consejera de Presidencia y Gobernación, Mabel Deu, ha realizado sobre los servicios de la entidad.

Además, la dirección de SAMU ha subrayado la “excelente labor” desarrollada por los 35 profesionales que han atendido este recurso, y que fueron contratados específicamente para este desempeño. Dicho centro tenía la consideración de recurso de emergencia y, por tanto, era de carácter temporal.

En todo caso, desde la Fundación SAMU se ha hecho un ofrecimiento al Gobierno de Ceuta, con “una actitud de mano tendida y colaboración”. “El balance de la Fundación SAMU en su relación con el Gobierno de la Ciudad Autónoma es impecable, y está en nuestra voluntad volver a colaborar en el futuro”.

Fundación SAMU es la entidad que más centros de protección de menores gestiona en España. Así, durante 2019, la Fundación atendió a más de 4000 menores no acompañados en 38 centros, con una plantilla movilizada superior a los 500 profesionales.

Los menores de Huesca cogen aguja e hilo

Los menores extranjeros no acompañados de Aragón se han puesto las pilas durante el confinamiento y se han embarcado en la tarea de confeccionar mascarillas caseras y escribir mensajes de ánimo para las personas mayores y realizar pasatiempos que hagan más llevadero el aislamiento.

Uno de los centros de protección de menores aragoneses implicados en este proyecto ha sido el recurso de SAMU Huesca, (Centro Residencia Fueros), de donde partió la idea gracias a la de la directora y la subdirectora de esta unidad. Tras conocer el proyecto, Fundación SAMU proporcionó a los chicos de este dispotivo tres máquinas de coser procedentes de la Escuela de Oficios de SAMU, en Gelves (Sevilla), además de vídeos formativos y tutoriales donde se explicaba el procedimiento de elaboración.

En un primer momento, los chicos de SAMU Huesca fabricaron mascarillas autoabastecimiento y, a continuación, comenzaron a coser más mascarillas para abastecer a aquellos centros de Aragón que lo necesitaran, a través de la Dirección Provincial del Instituto Aragonés de Servicios Sociales en Huesca.

“Cuando tuvimos 140 mascarillas, nos pusimos en contacto con el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) para donárselas y que las repartiera por diferentes residencias”, explica Mara Andreu, directora del centro.

Estos jóvenes han tenido que aprender a coser ex profeso. “Al principio, el proceso de aprendizaje fue lento, no dejan de ser adolescentes. Pero poco a poco fueron cogiéndole el truco. Además, teníamos el apoyo de la subdirectora del centro, Tania Romojaro, que sabe coser, y de dos chicos que habían trabajado en confección”, relata Mara Andreu.

La respuesta de los chavales a esta actividad ha sido muy favorable. Lo hacen a gusto, con ganas, aunque al principio nos costó que entendiesen el sentido del confinamiento, sobre todo porque tienen una edad complicada en la que se hace difícil no salir a la calle, no relacionarse con amigos, o no ver a tu novio o novia. Pero el modelo cívico que están dando los ciudadanos oscenses quedándose en casa, sólo saliendo para lo básico, llevando mascarillas y respetando las distancias, les ha servido a estos jóvenes para comprender que esto no es un arbitrariedad,”, señala el subdirector provincial de Protección a la Infancia de Huesca, Javier Ferrer, en Europa Press.

En lo que respecta a la fabricación de mascarillas, los menores siguen todas las recomendaciones higiénico-sanitarias indicadas: llevan guantes, se cubren la nariz y la boca, se lavan frecuentemente las manos y desinfectan el lugar de trabajo. “Ahora nuestro reto es hacer mascarillas de dos tamaños, para que puedan usarlas los niños. Cuando tengamos 150 mascarillas, las donaremos a diferentes asociaciones”, relata la directora del centro.

“Estamos encantados con esta iniciativa porque es algo que sirve a los propios chicos para ocupar su tiempo y les hace sentirse útiles”. Según Javier Ferrer, también es útil para los adultos que están trabajando con ellos y ayudan a formar “ciudadanos cívicos” que forman parte, con su diversidad, de la sociedad del siglo XXI.

Ana del Valle, una superviviente nata

A sus 107 años, la rondeña Ana del Valle puede presumir de haberle ganado la batalla a dos pandemias: la gripe española de 1918 y el coronavirus Covid-19, del que se recuperó hace unos días en la Residencia Tiempo Libre de La Línea de la Concepción (Cádiz), donde fue trasladada desde la residencia de mayores de Alcalá del Valle.

Su historia ha saltado a los medios de comunicación gracias a su nuera Paqui Sánchez, que le ha relatado los hechos a la periodista María José García, de la televisión local de Ronda (Málaga) Charry TV.

“Ella era una mujer de campo y nos contaba que en su casa estaba todo el mundo malo”, explica su nuera en referencia a su primera gran crisis, hace más de cien años. “No tenían leche ni alimentos, así que ella, con sólo siete años, salió de su casa para buscar leche en el cortijo más cercano. Entonces, se cayó debajo de una encina y, horas después, su madre la encontró con una fiebre altísima”.

Paqui cuenta que ella siempre ha estado “al pie del cañón” y pendiente de su suegra Ana, y que en el verano de 2012 eligió para ella la residencia de mayores de Alcalá del Valle, donde la familia acudía a visitarla con frecuencia. Lo que no podía imaginar la familia era que viviría tan de cerca la crisis del coronavirus. Cuando trascendió que un buen número de profesionales y usuarios de la residencia habían contraído el virus fue un verdadero shock para toda la familia.

Tras la clausura de la residencia de Alcalá del Valle, todos sus usuarios, infectados, fueron trasladados a la Residencia del Tiempo Libre de La Línea de la Concepción, instalaciones que fueron medicalizadas por el equipo de SAMU, que pasó a gestionar su funcionamiento.

“Ana dio negativo en Covid-19 por primera vez el 4 de abril”, cuenta el enfermero Andrés Rodríguez, responsable de este recurso. “Es una señora muy agradable y entrañable. Le gusta mucho ser agasajada, que estemos atentos a ella y que le demos regalitos. Si te sientas a su lado, te cuenta su vida”.

La nuera de Ana del Valle ha agradecido a través de los diferentes medios de comunicación el trato que su suegra está recibiendo en La Línea por parte del equipo de SAMU. “Me llaman todos los días, incluso nos hacen videollamadas, y nos mandan vídeos y fotos”, relata Paqui Sánchez en Charry TV.

La rondeña señala que después de que su suegra Ana diera negativo, por primera vez, en su tercer test, y de que pasara por una unidad de críticos, con sedación y tranquilizantes, el avance en su salud física es increíble. “Según me contaron, un día pidió en la residencia que le dieran el andador y, con la ayuda de una enfermera, consiguió levantarse y caminar un poco por el pasillo”, recuerda.

Paqui Sánchez destaca la calidad humana que han demostrado todos los profesionales que trabajan por el bienestar de su suegra en la residencia medicalizada del Campo de Gibraltar y que mantiene a su familia informada en todo momento: “Los profesionales muestran una gran dulzura y cariño con nosotros y con ellos. Es gente maravillosa. Estamos muy agradecidos”.