SAMU Dúrcal guía a los Menas hacia su futuro laboral

El 29 de junio el equipo de SAMU Dúrcal (Granada) recibía una noticia de la mano de su responsable del área de menores en Andalucía Oriental, Juan Manuel Aveledo: Nuestro centro de Acogida Inmediata se convertía en un centro ISL, Centro de Inserción Social y Laboral. Un centro de Inserción Socio-Laboral, como su nombre indica, tiene como principal objetivo la integración social y laboral de un colectivo en riesgo de exclusión social.

En nuestro caso, se trata de un grupo de menores extranjeros no acompañados, de edades comprendidas entre 16 y 18 años. Es el mismo grupo de adolescentes con el que convivimos desde hace un año. Puede parecer un dato pueril, pero no lo es. Estos chicos seguirán viviendo en el mismo entorno, el que ya consideran su hogar; seguirán teniendo los mismos profesionales como personas de apoyo y referencia. El mismo equipo de profesionales que dio comienzo a su proyecto de integración en el país de acogida tiene ahora la oportunidad de dar continuidad y acompañamiento hasta su edad de emancipación. Conocemos a nuestros jóvenes, conocemos sus valores, sus actitudes y sus características personales. Disponemos de un trabajo previo del que partir.

Sabemos que nos enfrentamos a un gran reto. Nuestro objetivo de inserción laboral pretende, además de mejorar las oportunidades de acceso, intentar su permanencia en el mercado laboral.

En cualquier revisión bibliográfica de programas de intervención social podemos encontrar referencias a nuestro colectivo como un colectivo vulnerable. El ser humano no es un ser aislado, es un ser en continua interacción con el medio en el que vive, un medio con un amplio abanico de dimensiones a las que debe adaptarse.

La dificultad en ese proceso de adaptación al medio, ya sea social, laboral, comunitaria, de relación interpersonal, educativa, o cualquier otra, le confiere la condición de vulnerabilidad. Con orientación, asesoramiento y apoyos adecuados se pueden reducir los desajustes entre competencias y exigencias sociolaborales, minimizando así los factores de vulnerabilidad.

Por ello, trabajaremos desde el convencimiento de que proveer a nuestros menores de los apoyos, soportes y recursos adecuados y necesarios, en las áreas de desarrollo que lo requieran, les permitirá superar las limitaciones, dificultades y el riesgo de exclusión que la propia condición de vulnerabilidad les otorga.

El objetivo al que nos enfrentamos, con gran ilusión, es favorecer la integración social a través de su inserción laboral mediante itinerarios integrales y personalizados de intervención, asesoramiento y acompañamiento en todo su proceso de inserción. Las acciones que pretendemos llevar acabo comprenden programas de orientación, capacitación personal, formación ocupacional y profesional, formación prelaboral, prácticas formativas en empresas y fomento de la contratación.

Queremos trabajar con el propósito de identificar áreas de funcionamiento que requieran apoyo, qué tipo de apoyo y diseñar estrategias de intervención formativa para trabajar su adquisición, desarrollo y mejora.

El contexto laboral va a exigir a nuestros jóvenes competencias de carácter intelectual, afectivo, relacional y laboral necesarias para el desempeño de cualquier actividad profesional, competencias que van a requerir de los mismos un saber, un saber hacer y un saber ser y estar. La adquisición y desarrollo de estas competencias será el resultado de la adquisición y desarrollo de una serie de capacidades cognitivas, afectivas, psicomotoras y sociales que nuestros jóvenes deberán integrar y combinar de forma adecuada, para dar respuesta a cada una de las exigencias laborales que deberán afrontar.

Este proyecto apuesta por tejer redes de colaboración dentro y fuera del municipio de Dúrcal. Pretendemos construir una red de colaboración con los diferentes actores implicados en mercado laboral: empresarios, formadores y los jóvenes.

Potenciaremos las relaciones de cooperación con las empresas que ya colaboran con proyectos similares y con empresas que tengan asumidos estándares de responsabilidad social corporativa, así como el apoyo y orientación para el autoempleo a aquellos jóvenes que destaquen por ser potenciales emprendedores.

Hoy cobra mayor sentido, si cabe, el lema de Fundación SAMU: “Nuevos tiempos, nuevos retos”.

 

Autora: Siham Khaifa El Abdi. Auxiliar técnico educativo ISL SAMU Dúrcal.

El sueño común de un joven excepcional

Dentro de este mar de historias que narran nuestros muchachos acogidos en centros gestionados por Fundación SAMU, ha llegado el momento de dar voz a Abdoulaye C., un joven que reside en la Unidad ISL SAMU Bornos (Cádiz). Abdoulaye es todo un ejemplo de perseverancia y superación.

Aquellos que conocen a Abdoulaye, por su forma de jugar al fútbol, le llaman Kanté, haciendo referencia al famoso jugador francés N’Golo Kanté, pero a él le gusta que le llamen cariñosamente Abdoul, como hacían desde que era pequeño. Y es que Abdoul muestra siempre un carácter afable y cercano.

En su historia encontramos un arduo viaje repleto de grandes dificultades y hazañas hasta llegar a nuestro país. Pero Abdoul no quiere mirar atrás, sino “salvar los obstáculos que le impiden jugar en la Primera División de nuestro fútbol”, como afirma el menor. Es su gran meta.

Abdoulaye, originario de Mali, no lo tuvo fácil desde los comienzos en esta afición. Sus padres no respaldaban su interés por jugar a fútbol y deseaban que, como los menores de su edad, se aplicara en la escuela para posteriormente buscar trabajo. Tampoco lo creían viable ya que su dedicación y entrega por el balón tenían como consecuencia, en muchas ocasiones, las lesiones. Él, sin embargo, siempre tuvo muy claro que su pasión era dedicarse a este deporte. Desde los once años, acudía asiduamente a una humilde pero exigente asociación deportiva donde podía seguir forjando su gran sueño. “No nos permitían jugar en la calle ya que tenían miedo a que nos hiciéramos daño y no pudiéramos jugar”, recuerda nuevamente Abdoul. Él quería llegar muy arriba y, a medida que iba creciendo, sentía cada vez con más fuerza que el camino hacía su meta se encontraba lejos de la tierra que le vio crecer.

Dificultades como éstas eran paliadas con pensamientos positivos que le llenaban, aun más si cabe, de ilusión. Pensaba en la difícil trayectoria que también han tenido otros grandes jugadores que se han convertido en estrellas, o se deleitaba viendo jugar a ídolos como Xavi Hernández. Abdoulaye sonríe mientras recuerda a este último y comenta que “el fútbol en España ha adquirido una nueva dimensión viendo jugar a Xavi Hernández”. “Es un jugador que ha marcado un estilo y podría decirse que se encuentra entre los mejores centrocampistas españoles. Los centrocampistas son quienes elaboran el juego y esto lo hacía Xavi como nadie lo ha hecho nunca”. Quizás por esta forma de amar y entender el fútbol al menor le gusta jugar en esta posición. Él disfruta más estructurando al equipo con su visión de juego que marcando goles.

Actualmente, este joven maliense juega en el primer equipo de la Unión Deportiva de Villamartín, que compite en la primera división andaluza con muy buenos resultados. Sin embargo, como otros chicos en su situación, no ha podido jugar ningún partido oficial con su equipo pues para hacerlo debe federarse y legalizar su situación España.

Es una circunstancia que vive resignado pero con el optimismo que le caracteriza y que contagia a quienes le rodean, como sus compañeros de equipo. Así lo corrobora Manuel, uno de sus entrenadores, quien ensalza estos aspectos afirmando que “Abdoul es un chico sobresaliente con aptitud y actitud para jugar”.

Todos los días sin excepción sale a correr con independencia de que llueva o haga frío. En su tiempo libre perfecciona varios idiomas después de asistir al CEPER de la localidad de Bornos. Este es el mensaje que transmite a diario a sus compañeros: “Detrás del esfuerzo y una rígida rutina puede haber una recompensa pero si sólo piensas en ello, no sucederá nada”. Así vive Abdulaye su gran sueño, con entusiasmo y dedicación, porque es perfectamente conocedor que las grandes cimas se alcanzan con grandes sacrificios.

Eco-SAMU: Pequeñas acciones para un gran cambio

Las diferentes cumbres internacionales sobre el cambio climático han puesto de manifiesto una realidad incuestionable: el mundo tal y como lo conocemos está amenazado. De la misma forma que existe consenso en la comunidad científica sobre esta realidad, vivimos el alzamiento de la ciudadanía, las instituciones y también las empresas para proteger de manera eficaz el espacio en el que convivimos. SAMU, a través de su departamento de Sostenibilidad, ya trabaja de forma específica en este objetivo.

La organización lo hace cuidando de aquellas zonas en la que estamos presentes y reduciendo el impacto ecológico de nuestras acciones. Bajo el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, el departamento de Sostenibilidad ha puesto en marcha el proyecto Eco-SAMU, a través del cual, los distintos centros se comprometen a contribuir directamente con la retirada de residuos de sus zonas de influencia, implicando no sólo a personas sino también a entidades públicas o privadas.

Los principales objetivos de este proyecto, según explica Rocío Álvarez, directora del departamento de Sostenibilidad de SAMU, son contribuir a la mejora medioambiental desde las pequeñas acciones, reduciendo la huella ecológica en nuestro desempeño; generar alianzas para la mejora del planeta; y fomentar la sensibilización sobre la importancia del medio ambiente. Con esta última meta se están realizando talleres previos al día de la recogida de residuos, que se llevarán a cabo en aquellas zonas donde SAMU esté presente.

Los menores del centro de Inserción Sociolaboral (ISL) de Motril (Granada) fueron los primeros en participar en este proyecto recogiendo residuos de la playa. También se han sumado a esta iniciativa el centro de El Bosque, cuyos usuarios realizaron una batida de limpieza por el sendero del Río Majaceite, en la Sierra de Cádiz, y la residencia Santa Teresa, en Villafranca de los Caballeros (Toledo), cuyos usuarios recorrieron las lagunas de la zona.

Los últimos en sumarse de momento a Eco-SAMU han sido los usuarios y trabajadores de la clínica de salud mental SAMU Wellness, con la recogida de plástico en el entorno natural del centro en Montequinto (Sevilla).

Trabajo en red por el futuro de los Menas

El trabajo en red y la cooperación son dos herramientas muy importantes para optimizar el trabajo con menores en el Residencial Básico El Bosque y el centro de inserción sociolaboral Pelayo (Algeciras). Como ejemplo de estas dinámicas, en este artículo vamos a compartir las actividades lúdicas, dinámicas y formativas llevadas a cabo en colaboración con Cruz Roja y Fundación Don Bosco.

Dos días a la semana cada entidad trabaja con un grupo de menores durante dos horas en las que se desarrollan actividades enmarcadas dentro de diferentes proyectos.

Desde la Fundación Don Bosco, los menores participan en el proyecto Espacios de Encuentro Socioeducativo, que pretende fomentar la integración a través de actividades de formación y expresión social.

El programa pone a disposición de los menores un espacio donde pueden ampliar su red de amistades, conociendo jóvenes de su edad, así como adquirir herramientas que les capaciten para romper barreras socioculturales y lingüísticas, lo que favorecerá una mayor fluidez y confianza en sí mismos a la hora de afrontar las actividades de la vida diaria.

Otro de los proyectos es el denominado Sensibilización a la Diversidad, que contempla dinámicas ciudadanas de convivencia, respeto y enriquecimiento. Podemos destacar la visita de los menores al Centro de Día de Persona Mayores, un espacio intergeneracional donde han podido compartir con las personas mayores sus historias de vida y viceversa. Además, los mayores han querido compartir sus conocimientos y técnicas en manualidades.

Ha sido una experiencia gratificante para ambos ya que, de manera recíproca, se han sentido escuchados, valorados y queridos. Han descubierto que, a pesar de la diferencia de edad, tienen algo en común: haber superado las barreras que coloca la vida según las circunstancias de cada uno. El cariño y la empatía han sido los pilares de esta actividad.

A través del programa Promoción para la Salud se persigue fomentar habilidades y destrezas para unos hábitos de vida saludables. Se han realizado actividades como piragüismo y escalada que, además de la promoción al deporte, nos enseñan cómo las dificultades del devenir de la vida se pueden superar con perseverancia y disciplina. De manera ahora individual, cada menor debe remar contra viento y marea, o escalar para alcanzar sus propios objetivos.

Sabemos que el camino es difícil y que para superarlo será necesario atravesar la ira, la rabia, el amor, la desconfianza, el llanto y la rebeldía.

A través de la Cruz Roja se ha llevado a cabo un taller de gimnasio en el cual los menores han podido disfrutar de una clase combinada de TRX y defensa personal, conociendo la importancia del deporte como alternativa de ocio y tiempo libre que permite promocionar la salud y la diversión, así como desconectar de problemas de la vida diaria desfogando y sacando la energía acumulada de forma canalizada y controlada. El autocontrol y la autoregulación emocional son aspectos importantes que los menores deben aprender a gestionar.

Cruz Roja, a su vez, trabaja con los menores la inmersión lingüística y desarrolla talleres trasversales relacionados con la sexualidad, la promoción del deporte y la seguridad vial. Cada taller lo organiza e imparte un voluntario supervisado por la coordinadora del programa.
Gracias al trabajo en red y la colaboración entusiasta de dichas entidades, los menores seguirán formándose e irán realizando actividades que les encaminen hacia un futuro mejor.

Autora: Macarena Coronil Pérez

La vida en una casa de El Castillo de las Guardas

Suenan las campanas de la Iglesia que anuncian las nueve de la mañana de este domingo de verano. La brisa de la Sierra de Sevilla recorre divertida los pasillos de este nuevo centro como si quisiera adentrarse en cada una de las habitaciones para dar la bienvenida a los nuevos menores que dan vida a esta casa.

Las paredes ya parecen ir adaptándose a las manos que las recorren. Los escalones de mármol aún parecen complejos cuando algún chico decide no pisar uno y saltarlo, pues rompe con la monotonía que personas que antes habitaban la casa le daban. Las telas de los sofás por fin cogen arrugas tras tantos días estiradas sin recordar que había personas que les daban calor. El jardín trasero vuelve a reconocer su suelo tras tantos meses de ramas caídas y hojas que lo tapaban.

Huele a café. Los chicos se dividen en grupos para seguir mimando esta nueva casa, para que este centro se impregne de la vida que ellos quieren construir. Ya parece más nuestro.

Ya tenemos las normas escritas en los corchos. Los dibujos que los chicos han ido haciendo resaltan en el blanco de las paredes y las macetas hechas con botellas reciclables adornan las escaleras. El salón que ya es sala de estudio se asombra al ver la cantidad de idiomas diferentes que caben entre esas cuatro paredes.

Esta nueva etapa vital comienza a entretejerse gracias al esfuerzo, cohesión, trabajo en equipo y dedicación que tanto profesionales como los propios menores están poniendo para que todo el engranaje comience a funcionar. El pueblo se entremezcla con los nuevos habitantes de este centro, no sólo con los chicos, sino con parte del equipo, que ha decidido también comenzar en El Castillo de las Guardas su nueva etapa vital.

Y desde lo alto de esta sierra, queremos mandaros un mensaje: merece la alegría luchar por esto.

Seguiremos avanzando y escribiendo este nuevo proyecto que dará vida y engrandecerá a todas las personas implicadas. Alma y corazón por vela.

Fin de un Ramadán lejos de casa

Para los más de 20 centros de menores gestionados por Fundación SAMU en toda España, mayo y junio han sido unos meses especiales por la celebración del Ramadán, uno de los preceptos ineludibles de la confesión islámica, religión que profesan la gran mayoría de los Menas que residen en estos centros. Esta tradición sagrada comenzó el 7 de mayo y finalizó la primera semana de junio con la llegada de eid al fitr, la fiesta que simboliza el final del Ramadán y en la que los más jóvenes reciben dulces y regalos.

Los centros de SAMU en Dúrcal y Motril (Granada), Miguel de Mañara (Dos Hermanas, Sevilla) o Rivas (Madrid), entre otros, han celebrado esta fiesta para que los menores se sintieran lo más cerca posible de sus hogares y vinculados emocional y culturalmente a su origen. Así, el sábado 8 de junio, los menas del centro ARB Miguel de Mañara celebraron una gran barbacoa en la que los chicos pudieron disfrutar de un gran día de piscina entre patatas, tortillas y carnes. Además, todos ellos recibieron un regalo por parte de los monitores del centro por su esfuerzo durante este mes tan importante para ellos.

Las obligaciones laborales y académicas de los menores acogidos en el COISL SAMU Motril no facilitaron la realización de este festejo y los propios menores propusieron al equipo profesional del centro posponer esta celebración hasta el fin de semana.

Llegado el día, menores y monitores se desplazaron hasta un merendero en el río Guadalfeo, ubicado en el pueblo limítrofe a Motril, Vélez de Benaudalla, donde pudieron disfrutar de una barbacoa con ricos manjares, juegos y algún que otro chapuzón. Como colofón a una jornada de ocio, compañerismo y buen ambiente, estos menores, después de la cena, también fueron obsequiados con diversos regalos, según explican desde el centro granadino.

Desde el centro SAMU Rivas, los menores residentes reconocen que existen muchas diferencias entre celebrar el Ramadán en España o en su país de origen. “En España no lo sientes igual porque la mayoría de las personas que nos rodea no celebra esta fiesta. Además, en Marruecos estás acompañado por la familia, la comida es distinta, la manera de romper el ayuno, por ejemplo… ¡no solemos comer hamburguesas!”, comenta uno de los jóvenes al mismo tiempo que otro compañero asiente con la cabeza. “En Marruecos todo el mundo hace Ramadán, todos estamos en las mismas condiciones. Aquí no se oye la llamada al rezo. Los hombres y las mujeres no van vestidos con la tradicional chilaba. No comemos las mismas cosas y los platos más típicos tampoco están cocinados de la misma manera”, añade su compañero.

Otros, sin embargo, subrayan la importancia de la convicción para cumplir con su mes de ayuno a pesar de estar lejos de su hogar. “La convicción de querer hacerlo es suficiente, muchas veces no tiene nada que ver con lo que te rodea. Yo sé que quiero hacerlo y el hecho de estar alejado de mi tierra no me lo pone más difícil”.

Algunos de estos jóvenes sí reconocen que éste “ha sido un Ramadán un poco triste y un poco más duro”, ya que “el sentimiento de añoranza es mayor”. “Te acuerdas más de la familia y te sientes raro, un poco solo y un poco perdido”, comenta otro chico, que agradece el esfuerzo de los monitores de Fundación SAMU por ayudarles a celebrar esta fiesta tan importante para ellos.

“El Ramadán te enseña a ser más paciente, a cuidarte, a estar del lado de los que más lo necesitan, a coger fuerzas, tiene muchas cosas positivas y en mi proyecto de futuro estoy seguro que me ayudará, porque todas estas cosas son beneficiosas para mí”, apunta otro de los jóvenes en su recapitulación de un mes crucial en sus vidas.

SAMU gestiona el nuevo centro para Menas de Sevilla

La consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía, Rocío Ruiz, informó en el Parlamento de Andalucía que su departamento ha puesto en marcha un centro en Sevilla, en concreto en el barrio de La Macarena, para la inserción sociolaboral de menores extranjeros no acompañados “que llevan un tiempo en nuestro país y han demostrado su interés por aprender y formarse en el ejercicio de una profesión”.

Este recurso está gestionado por Fundación SAMU, que cuenta con una amplia trayectoria y experiencia en el trabajo con estos menores y tendrá capacidad para atender a un máximo de 25 personas. Tiene una plantilla de 10 profesionales de distintos ámbitos que no sólo trabajan en la inserción social y laboral de los menores sino que se ocupan de su supervisión las 24 horas del día, tanto en su tiempo de estudio como de ocio.

“No solo es imprescindible disponer de los medios personales y materiales adecuados, sino actuar bajo principios de normalización con el fin de que estos menores, que están bajo la protección de la Junta, tengan una vida lo más parecida posible a la de cualquier chico o chica de su edad”, ha indicado la consejera.

Rocío Ruiz ha invitado a los diferentes portavoces parlamentarios de la Comisión de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación a visitar las instalaciones del nuevo centro de inserción sociolaboral y así conocer de primera mano este recurso.

Durante el año 2018, se atendieron en Andalucía a más de 9.000 menores extranjeros no acompañados (Menas). La mayoría de estos jóvenes proceden de países como Marruecos, aunque también los hay de Guinea, Senegal, Mali y Costa de Marfil, principalmente.

Fundación SAMU es la primera entidad del país en la atención y acogida de menas. Actualmente, la entidad acoge a más de mil niños repartidos entre más de 25 centros ubicados por toda España. Los últimos se han abierto en provincias como Madrid, Ceuta, Zaragoza y Sevilla.

Manuel Pérez, presidente de Fundación IDEAS: “La educación es un proceso personal que dura toda la vida”

Manuel Pérez (Sevilla, 1968) preside la Fundación Iniciativas para el Desarrollo de la Educación y la Acción Solidaria (IDEAS) desde su creación en 2004. Profesor en Educación Especial y Pedagogo, también dirige desde hace 16 años Educademia, un centro que se dedica a trabajar con niños, padres y profesores para superar el fracaso escolar.

 

—¿Cómo surgió la Fundación IDEAS?
—La Fundación IDEAS nació en 2004 de la mano de un grupo de profesionales de la educación preocupados por la situación educativa de Andalucía, que está en la cola de Europa. Desde entonces, no hemos parado de poner iniciativas en marcha enfocadas a combatir este fracaso escolar endémico en nuestra tierra.

—¿Cuáles son los objetivos principales de la Fundación IDEAS?
—Nuestra Fundación tiene como objetivos primordiales el cambiar la situación de fracaso escolar en Andalucía y promover la educación en valores en nuestra sociedad, de forma general. Ahora mismo las principales iniciativas son el programa Ángeles y la Iniciativa I Care. El primero de ellos, el programa Ángeles, ofrece tres horas de apoyo escolar gratuito y meriendas saludables todos los días lectivos del año a cuarenta niños y niñas en riesgo de exclusión social del barrio El Cerro Blanco de Dos Hermanas (Sevilla), y ahora lo vamos a ampliar a Los Montecillos, el otro punto neurálgico de la zona sur de Dos Hermanas. Además, todos los viernes desarrollamos talleres de refuerzo emocional y, todos los meses organizamos también una salida cultural. Por otra parte, el programa I Care ofrece apoyo escolar gratuito todos los días lectivos del año a veinte niños con necesidades económicas y académicas. Mediante Cáritas Diocesanas se nos envían niños de familias necesitadas de las once parroquias de Dos Hermanas; a través de la ONG Crecer con Futuro, nos llegan niños de acogida, y con Fundación SAMU nos llegan menores extranjeros no acompañados que han llegado a España (menas).

—¿Qué otras acciones llevan a cabo para luchar contra el fracaso escolar?
—Además de los dos programa descritos anteriormente, tenemos el Foro Nazareno de Padres, donde se ofrecen charlas programadas por las AMPAS (Asociaciones de Padres y Madres) de la ciudad; la iniciativa La Escuela de Educadores Vocacionarte, que ofrece formación a docentes; un programa de alimentación saludable para padres y niños en los colegios; el Observatorio del Fracaso Escolar en Andalucía, que diagnostica y difunde los problemas de la educación andaluza y las consecuencias sociales que acarrea; y Los Viernes Culturales, en los que se ofrecen charlas de temas de interés dirigidas a familias. Una de las más interesantes fue la ofrecida por Emilio Calatayud, juez de menores de Granada, que congregó a más de 600 personas. También tenemos el Boletín Valores, que recoge toda la actividad de la Fundación y es enviado cada mes a miles de personas y, finalmente, Los Premios Olivo de Plata a la Educación y la Solidaridad, que reconoce a las personas que trabajan incansablemente por mejorar la sociedad.

De todos estos proyectos, ¿cuál diría que es el más importante?
—Diría que los programas Ángeles y I Care (Me Importa) porque atienden a los niños más necesitados, los inmigrantes que se juegan la vida en una patera huyendo de la guerra y de la miseria; y los menores que malviven en las chabolas de la zona de El Cerro Blanco, presos del abandono y la droga que marca la vida de sus familias y comunidades. Ellos no tienen la culpa de lo que les pasa y es la sociedad la que tiene que compadecerse de estos niños y rescatarlos de la situación que su circunstancia les obliga a vivir. Estos dos programas dan sentido no sólo a nuestra Fundación, sino también a nuestras vidas.

—¿Cuál es la tasa de fracaso escolar en Andalucía actualmente?
—Más del 30% de los niños andaluces no terminan los estudios básicos obligatorios, es decir, la ESO. Y el 39% de nuestros niños, al llegar a los 15 años, han repetido inútilmente una, dos y hasta tres veces el curso. Sólo 4 de cada 10 niños andaluces concluyen el bachillerato cuando en el País Vasco es casi 7 de cada 10. En España hay cuatro millones de parados, y casi tres millones no tienen el título de la ESO. Podríamos estar hablando años sobre el drama que supone el fracaso escolar en Andalucía.

—Según su experiencia, ¿cuáles son las principales causas del fracaso escolar?
—Las causas son múltiples. La mayoría de los teóricos del tema responsabilizan al niño del fracaso escolar. Lo acusan de bajas competencias y actitudes. Bajo mi punto de vista, el niño no sólo no es el responsable, sino que es la principal víctima. Y la familia es tanto responsable como víctima. Hasta los profesores son víctimas de esta situación por la presión cotidiana que tienen que soportar. Los profesores no tienen la culpa de la deficiente formación inicial del profesorado. Pero sí somos corresponsables desde el momento en el que no alzamos la voz ni nos organizamos en la búsqueda de soluciones como se hacía antes con los movimientos de renovación pedagógica. Es la sociedad, en su conjunto, la máxima responsable de permitir a los gobiernos cambiar continuamente las leyes y de no buscar pactos de Estado por la Educación. Es responsable de permitir una cultura basada en el placer y en la ausencia de esfuerzo. El ser humano cultiva poco el intelecto, la sensibilidad y la voluntad en la cultura actual, en la que los medios de comunicación tienen un papel tan importante.

—Recientemente, la Fundación IDEAS ha firmado un convenio de colaboración con la Fundación SAMU para ofrecer apoyo educativo a los menas del centro Miguel de Mañara. ¿Cómo surgió esta colaboración?
—Esta alianza surgió porque ya veníamos atendiendo gratuitamente a los niños de acogida y a los de Cáritas. Cuando nos enteramos de que la Fundación SAMU tenía varios centros de Menas en nuestra ciudad, no dudamos en ponernos en contacto con ellos y ofrecerles nuestra colaboración. Estamos superorgullosos de esta ayuda y estos niños nos están dando vida con mayúsculas.

—¿A qué retos se enfrenta su organización actualmente?
—El mayor reto al que nos enfrentamos en este momento es el de la financiación. Todas estas actividades no se hacen por sí solas. Tienen unos gastos importantes de varios miles de euros todos los meses y en ello estamos. Una parte importante de nuestro tiempo se nos va en hacer actividades para recaudar el dinero que haga posible estas iniciativas. Contamos con la vocación y la profesionalidad de los docentes pero lo que necesitamos encarecidamente es financiación. Además, queremos implicar a toda la sociedad en la respuesta. Por ello, contamos con una campaña de socios permanente que aportan cinco euros todos los meses y una serie de actividades recaudatorias. Las personas interesadas en colaborar pueden contactar mediante la dirección info@fundacionideas.net

—¿Qué significa para usted educar?
—La educación es un proceso personal que dura toda la vida. Nadie nos educa. Nos educamos juntos ante los retos de la vida. Los niños aprenden pero también aprendemos los padres y los profesores. Educarnos es una labor personal que todos tenemos que protagonizar conjuntamente con los que nos rodean. Lo demás es alienación o adoctrinamiento.

—¿Qué supone para usted influir en la educación de tantos menores?
—Simplemente tengo mucha suerte. He conseguido descubrir mi llamada interior o vocación. Y, además, he tenido la suerte de convertir mi vocación en profesión. Soy feliz porque mi profesión inunda y da sentido a mi vida. Es mi manera de estar en el mundo. Casi todos me llaman “profe”. Tengo la suerte que deseo a todos los niños andaluces, especialmente a los que más lo necesitan

—¿Desea lanzar un mensaje final?
—Quiero agradecer a la Fundación SAMU y a su presidente esta entrevista. Creo que las personas, y todos nosotros como sociedad, tenemos un enorme potencial solidario, y pienso que lo que hace falta es que puedan existir las oportunidades adecuadas para poder implicarse en la ayuda a los demás. Nuestra vida es tan efímera que no merece la pena dedicarse a cosas intrascendentes. Pocas cosas más importantes podemos hacer que ayudar a estos niños que arriesgan su vida huyendo de la miseria y la guerra. Muchas gracias por la enorme labor que realizáis. Animo a todos a colaborar.

Clases particulares para los Menas de Miguel de Mañara

El director general de SAMU, Carlos González de Escalada, y el presidente de la Fundación Iniciativas para el Desarrollo de la Educación y la Acción Social (IDEAS), Manuel Pérez, han firmado un acuerdo de colaboración en beneficio de los menores extranjeros no acompañados (Menas) que residen en el centro de acogida Miguel de Mañara de Fundación SAMU, en Montequinto (Dos Hermanas, Sevilla), con el fin de fomentar y apoyar su educación.

La Fundación IDEAS desarrolla y financia desde hace varios años programas de apoyo escolar para niños procedentes de familias con necesidades económicas y que se hallen en situación de alto riesgo de fracaso escolar. Esta iniciativa consiste en proporcionar clases de apoyo escolar en los centros que Educacademia SC tiene en Montequinto y Dos Hermanas por las tardes de lunes a viernes. Cada alumno tiene un itinerario personalizado en función de su situación y necesidad. Además, el menor cuenta con la ayuda de un tutor que le controla la agenda y las tareas.

A través del convenio firmado entre ambas fundaciones, IDEAS ofrece a SAMU la posibilidad de que pueda utilizar esta iniciativa, denominada Nos Duele, como recurso por parte de los responsables técnicos de SAMU de Montequinto y Dos Hermanas. Es decir, Fundación SAMU, a través de sus técnicos y profesionales, podrá solicitar apoyo escolar gratuito para los alumnos procedentes de sus centros de atención a Menas.

La selección de los candidatos que participarán en este programa correrá a cargo de los coordinadores de los centros de SAMU, y la Fundación IDEAS decidirá sobre la idoneidad de los candidatos propuestos y del número de los mismos en función de las posibilidades concretas que se pueda ofrecer en cada momento, siendo diez el mínimo de menores atendidos.

Fundación IDEAS ofrece este servicio a los Menas que atiende SAMU de manera totalmente gratuita y sin más interés que el de colaborar en la ayuda de estos chicos. No obstante, SAMU se brinda a colaborar, también de manera desinteresada, con la Fundación IDEAS en cuantas cuestiones pueda en función de sus posibilidades.

II Jornada del Deporte ‘Fútbol es vida’ en Asturias: Las barreras, sólo en las faltas

Fundación SAMU y la Real Federación de Fútbol del Principado de Asturias organizaron de forma conjunta el 24 de mayo la II Jornada del Deporte Fútbol es vida, actividad en la que participaron un centenar de personas, la mayoría, usuarios del Centro de Apoyo a la Integración (CAI) de Cabueñes, del Colegio de Educación Especial (CEE) de Castiello y del alojamiento tutelado El Alfar, gestionado por Fundación SAMU y dirigido por Raquel Prado.

La actividad estaba en un principio programada para el 17 de mayo, pero el mal tiempo obligó a los organizadores a posponerla una semana.
La jornada arrancó a las once de la mañana en los campos federativos de Roces, en Gijón. Al acto inaugural acudieron, entre otros, los concejales de Bienestar Social y Turismo, Deporte, Festejo y Juventud del Ayuntamiento de Gijón, Eva Illán y Jesús Martínez Salvador, respectivamente; la directora general de Servicios Sociales de Proximidad del Principado de Asturias, Lina María Menéndez; y la delegada en la zona norte de Fundación SAMU, Aurora Caicoya.

El objetivo principal de esta jornada deportiva, cuya primera edición se celebró en 2016, es la integración y normalización de las personas con discapacidad en el mundo del deporte y del juego. Con esta iniciativa, dirigida a personas con discapacidad intelectual o física, la organización pretende facilitar una práctica deportiva sin barreras y servir de marco para establecer futuras colaboraciones entre diferentes entidades públicas y privadas, así como concienciar y sensibilizar a la sociedad de la relación beneficiosa del deporte y la discapacidad.

Al igual que ya ocurrió en 2016, cuando la convocatoria fue un rotundo éxito, en esta ocasión se desarrollaron numerosos juegos deportivos adaptados a los participantes y guiados por reconocidos entrenadores de la Federación, como Carlos Herrero, uno de los entrenadores de esta temporada del Sporting femenino.

Divididos en varios grupos bien diferenciados con camisetas de colores, los buenos momentos estuvieron presentes en cada pase, regateo o gol. Los participantes realizaron partidillos, lanzamientos de penaltis o juegos de calentamiento. Algunos monitores de los centros no dudaron en salir al campo de juego junto a sus chicos, así como María Fernández y Silvia Álvarez, dos estudiantes del curso de Integración Social que acudieron a la jornada como voluntarias en una apuesta de Fundación SAMU por la participación de gente joven en este tipo de eventos que sirven para mostrar la cara más humana y solidaria.

Al final de la jornada se entregaron diplomas a todos los participantes, así como una placa conmemorativa a los centros asistentes.