«SAMU es como una familia en la que buscamos el bien común»
Alejandro Álvarez Macías (1990, Berrocal, Huelva) es uno de los ocho profesionales que han participado en el programa Mentoring Doctorando del Instituto SAMU de Investigación Científica, que busca incrementar la producción científica y fomentar la realización de tesis doctoral es entre los trabajadores de SAMU. Álvarez Macías es médico intensivista en el Hospital de Europa de Algeciras (Cádiz) y consejero médico de SAMU.
—¿Por qué decidió participar en el programa Mentoring Doctorando del Instituto SAMU de Investigación Científica?
—Soy médico especialista en cuidados intensivos en el Hospital Punta de Europa, en Algeciras, y decidí participar en este programa para ampliar mis conocimientos en investigación y para continuar con mi formación después de terminar mi especialidad. Digamos que era como un paso natural que debía de dar.
—¿Cuál es el título exacto de su tesis?
—Factores predictivos de fracaso de la ventilación mecánica no invasiva en el paciente Covid ingresado en una unidad de cuidados intensivos.
—¿Qué le impulsó a abordar esta temática?
—Mi residencia de Medicina Intensiva en el Hospital Punta Europa estuvo muy marcada por la pandemia, especialmente mi etapa final. Y, por otro lado, siempre me ha gustado mucho el manejo de la ventilación y me parecía que podía ser un tema que generara bastante impacto en los pacientes.
—¿Cómo vivió la pandemia como médico residente?
—Fue un periodo bastante duro, especialmente en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde muchas veces vimos lo peor de la pandemia. Profesionalmente, a los residentes, la pandemia nos ayudó mucho a la hora de mejorar la capacidad de toma de decisiones, ya que, prácticamente, los residentes más antiguos ejercíamos como médicos adjuntos.
—¿Qué fue lo que más le impresionó de esta crisis sanitaria?
—La situación era extraña. Cuando llegabas a casa, todo estaba en calma, era como si no pasara el tiempo, era el desierto. Y, sin embargo, en el hospital la situación era totalmente la contraria, con muchísimo trabajo. Eran dos caras de una misma realidad: el aislamiento y la calma de tu casa por un lado, y, por otro, una UCI abarrotada donde algunos pacientes superaban una enfermedad desconocida por aquel entonces y otros no.
—Como bien dice, era una enfermedad nueva y hubo mucho ensayo-error, ¿no es cierto?
—Sí, era una patología nueva que nadie sabía tratar. Los pacientes fueron tratados de muy distintas maneras. A la primera oleada le daban unos tratamientos, a la segunda otros. Y a raíz de eso fuimos viendo qué ayudaba a mejorar el pronóstico de los pacientes y qué cosas no. Esto fue fundamental para ganarle la batalla a la enfermedad.
—¿Está satisfecho con el resultado de su tesis?
—Sí, mucho. La realicé con la Universidad de Huelva y la pronuncié el pasado 11 de octubre, obteniendo la máxima calificación, cum laude.
—¿Cómo valoraría el programa Mentoring Doctorando?
—Me parece una herramienta muy útil y bonita, ya que permite inculcarles a los profesionales de nuestra casa la visión de investigación y todo ese proceso que conlleva la realización de una tesis. Hay profesionales, como es mi caso, que vivimos un poco ajenos a la investigación y tener a alguien que te lleve de la mano y te indique los pasos y los procedimientos a seguir resulta fundamental.
—¿En quién se ha apoyado para realizar su investigación?
—Principalmente, tuve el apoyo de mis dos directores de tesis: Juan Gómez Salgado, que forma parte de la Universidad de Huelva y es un reputado investigador, y mi jefe de la UCI, Alejandro Úbeda Iglesias, que tiene unos amplios conocimientos de registro de datos y bioestadísticas, además de ser un profesional con muchísimas publicaciones. Y, aunque no fue directora de mi tesis, hubo una persona que también ejerció un papel fundamental en el desarrollo de mi investigación. Se trata de mi madre, Juana Macías, presidenta del ISIC y directora de la Academia SAMU. Su apoyo fue fundamental, pues posee muchos conocimientos a la hora de llevar a cabo investigaciones.
—Y ahora, ¿cuál es el siguiente paso?
—Me gustaría seguir investigando y formándome. Y también tengo las oposiciones de Medicina Intensiva a la vuelta de la esquina. Además, me gustaría involucrarme en algún proyecto empresarial. Compaginar todo eso con una niña de tres años y otro de un año es complicado, por lo que puedo decir que sobrevivo día a día.
—Y en cuanto a futuras investigaciones, ¿qué temas le gustaría abordar?
—Yo soy una persona bastante deportista y, aunque no tenga que ver mucho con mi especialidad, me gustaría mucho evaluar el impacto del ejercicio físico y del estilo de vida saludable en distintos tipos de enfermedades, tanto mentales como patologías que puede haber en mi unidad.
—¿Cuáles son sus funciones dentro de SAMU?
—Soy consejero médico y formo parte del equipo de dirección de SAMU. Además, formo parte de la plantilla de médicos que acude a misiones humanitarias internacionales. Estuve en Filipinas y en Dominica, misión relacionada con el paciente Covid, y he seguido otras misiones internacionales desde el gabinete de crisis. También doy apoyo en diferentes dispositivos sanitarios, como por ejemplo en los estadios del Real Betis y el Sevilla FC, y la maratón de Sevilla. Y de manera puntual me subo en la ambulancia.
—¿Cómo fue la experiencia en Dominica?
—Ésta fue una misión muy compleja. Viajamos cuatro personas para medicalizar una residencia de estudiantes que era el único recurso hospitalario que manejaba el país para pacientes Covid. Tuvimos varios pacientes muy complicados, unos salieron bien y otros fallecieron. Y todo eso a la vez que formábamos al personal local, lo cual muchas veces no es fácil. Intentábamos aplicar nuestros protocolos y que ellos pudieran mantenerlos solos.
—A aquella misión acudió como mando, con la responsabilidad que esto conlleva.
—Sí, pero también es cierto que contaba con un equipo reducido pero de grandes profesionales cualificados y con mucha experiencia en la materia.
—¿Qué significa para usted SAMU?
—Cuando pienso en SAMU, lo primero que se me viene a la mente es la palabra familia. No solo mi familia biológica o que mi familia esté dentro de la empresa, sino porque SAMU es una empresa cercana en la que nos ayudamos todos entre todos. Todos buscamos un bien común y ayudar tanto a las personas que atendemos como a las profesionales de dentro.
—¿Cómo compagina su trabajo en la UCI del Hospital Punta de Europa, la coordinación de trasplantes y sus investigaciones con sus funciones en SAMU y la familia?
—Es complejo, la verdad. Y en este sentido, agradezco tener el apoyo de mis padres, mis hermanos y mi mujer, que en todo momento me permiten desarrollarme en lo que más me gusta. Al igual que al trabajo, le doy mucha importancia al tiempo con mi familia y considero fundamental poder tener tiempo a diario para realizar deporte y actividad física, algo que considero imprescindible para poder mantener la salud y la estabilidad mental y emocional que me permita rendir adecuadamente en situaciones críticas. En cuanto a la empresa, siempre he tenido mi visión clara: apoyar a la empresa, sí, pero en lo que yo sea mejor que nadie. Es decir, si hay alguien que puede hacerlo mejor que yo, qué necesidad hay de que yo esté ahí. ¿Qué domino yo mejor que nadie? ¿La formación? Pues aquí me tenéis, dispuesto a formar. ¿Qué necesita SAMU, un médico intensivista en la maratón? Ahí estoy yo. Siempre estaré ahí para ayudar en la empresa, pero en lo que yo sea el mejor. SAMU ha crecido mucho en los últimos años y hay profesionales muy cualificados.
—¿Cuál cree que es el futuro de SAMU?
—SAMU ha experimentado una importante expansión a nivel internacional gracias a proyectos sociosanitarios. Creo que el futuro de SAMU está en su internacionalización, pero, personalmente, me gustaría que nos involucráramos más en temas médicos. Éste es el origen de todo y sería bonito mantener ese nivel puntero en el ámbito médico que siempre ha caracterizado a SAMU. Por otro lado, también es muy importante la profesionalización de la empresa, algo que ya se está haciendo. El futuro y la sostenibilidad de SAMU pasa porque la familia esté donde más pueda ayudar y facilite la integración de profesionales en puestos de toma de decisiones.